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Un año después de su aprobación y tras una dura batalla legal, el gobernador republicano de Mississippi firma la ley de «libertad religiosa» que legaliza la discriminación a personas LGTB+
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Varias organizaciones ya han llevado la ley al Tribunal Supremo para que éste sentencie contra este tipo de leyes a nivel nacional.
Si en esta web seguimos hablando de leyes americanas al final nos vais a acabar conociendo como la Ally McBeal Mariconcil, pero no podemos no presentaros a la HB 1523, la ley que se acaba de aprobar en el estado de Mississippi que legaliza la discriminación a personas LGTB+ basándose en «excepciones religiosas«. Así, a partir de ahora, una persona puede negarse a ofrecer un servicio a otra (servicios que vayan desde el empleo hasta vender un producto en una tienda, pasando por el acceso a la vivienda, la adopción, las licencias de matrimonio o incluso servirte en un McDonald’s) en base a lo que diga su religión.

Phil Bryant, el gobernador del estado, ha firmado la ley que había sido aprobada por la mayoría política republicana. Una ley muy curiosa porque a pesar de proteger esa idea bastante abstracta que es la «libertad religiosa» no cuenta con el apoyo mayoritario las religiones importantes. El 62% de los protestantes blancos, el 66% de los protestantes negros, el 52% de los protestantes hispanos y el 62% de los católicos están en contra de esta legislación discriminatoria. Incluso entre las religiones más minoritarias el apoyo a la ley tampoco es considerable: sólo un 50% de los blancos evangélicos y un 42% de los mormones están a favor de discriminar a las personas en base a su orientación sexual o su identidad de género.
Tela.

«Esta ley permite a los hoteles, a los doctores de urgencias, a los propietarios de comercios o incluso a los pediatras a negarse legalmente a ofrecer sus servicios a las familias LGTB+ trabajadoras en Mississippi, a pesar de que supone una discriminación brutal frente a los valores del estado y del país«, ha explicado Sarah Kate ellis, presidenta de la GLAAD.
La HB 1523 no es una ley nueva. Ya te hablamos de ella hace un tiempo cuando fue aprobada por el senado del estado pero aún no había sido firmada por el gobernador porque se le plantó una dura batalla legal. El ayuntamiento de Jackson decidió no aplicar la ley, Michelle Obama y Ellen De Generes hablaron en contra de la ley y el estado vio no sólo como muchos rostros populares cancelaban su participación en eventos que iban a tener lugar allí sino que otros estados (como California, Connecticut, Minnesota, Nueva York, Vermont o Washington) prohibían a sus empleados pagar con dinero público los viajes a Mississippi que no fueran absolutamente esenciales.
Aún así el gobernador finalmente ha firmado la ley, lo que ha hecho que Lambda Legal reaccione mandando el caso el Tribunal Supremo pidiendo que la anulen. A la denuncia se han sumado también varios ciudadanos del estado y un número considerable de figuras importantes del ámbito legal. Lambda Legal espera que el fallo del Supremo resulte en una sentencia a nivel nacional que prohíba este tipo de discriminación, algo parecido a lo que ya pasó cuando el mismo tribunal legalizó el matrimonio igualitario en todo el país. «El Tribunal Supremo de nuevo necesita proteger la igualdad de las personas LGTB+ de Mississippi y de todo el país que están sufriendo otro ataque muy peligroso a sus derechos«, ha declarado Susan Sommer, directora de litigación de Lambda Legal.
La Casa Blanca, por su parte, parece alinearse con la idea de que las leyes de «libertad religiosa» no sólo son legales sino que son necesarias. Donald Trump firmó hace unos meses una ley parecida a nivel nacional, aunque como en este caso no contó con el apoyo de los líderes religiosos y quedó demostrado que fue únicamente otro guiño para contentar a la minoría más conservadora y reaccionaria del país.
Pero sí hijo sí, Hillary era peor.
Fuente | Pink News










