Es el tema del momento del que nadie está hablando pero todo el mundo debería estar preocupado. ¿Sabes cuando algunos no nos cansamos de repetir que el día del Orgullo LGTB sigue siendo necesario no sólo porque la igualdad real aún no existe o porque hay países en los que seguimos siendo profundamente discriminados, si no porque es nuestra forma de demostrar que no vamos a dar ni un paso atrás? Pues éste es el ejemplo perfecto.
Ya sabrás que en varios estados norteamericanos los gobernantes republicanos (exacto: los de la derecha) están promoviendo y apoyando unas supuestas leyes que protegen la «libertad» ya sea religiosa o de conciencia o como lo quieran llamar, que no son más que reacciones injustas y ofensivas a la legalización del matrimonio igualitario el pasado junio en el país. Como el Tribunal Supremo ha dicho que el matrimonio entre personas del mismo sexo es constitucional los que luchan contra él han encontrado una forma de seguir discriminando; y lo hacen a través de leyes que permitan a los empleados públicos (o a los negocios privados) discriminar a las personas según su orientación sexual. Y a eso le han sumado un nuevo grupo al que atacar de forma salvaje con algo tan simple como el uso de un lavabo: las personas trans.
Carolina del Norte y Mississippi son dos de los estados en los que más polémica está habiendo en las últimas semanas precisamente por haber aprobado dos leyes que les han puesto en el punto de mira. Mientras en Carolina del Norte el gobernador intenta apagar el fuego con una pistola de agua, en Mississippi hay ciudades que han creado ordenanzas que contradicen las leyes homófobas estatales.
Y la gente se ha lanzado a protestar, porque es lo que toca. Protestar y sacar el Orgullo a pesar. Unos lo hacen con escraches frente a las casas de los gobernadores (incluso tocando trompetas durante toda la noche para joder, básicamente) y otros lo hacen llevándose su trabajo (y el dinero que éste genera) de esos estados.
Primero fue Bruce Springsteen el que copó los titulares de medio mundo al anunciar que cancelaba un concierto en Carolina del Norte como protesta contra la ley lgtb-fóbica que el gobernador Pat McCrory firmó en su momento. Luego fue Bryan Adams el que hizo lo mismo en Mississippi. Y no han sido los únicos.

El ex-Beatle Ringo Starr ha emitido un comunicado en el que anuncia que sigue los pasos de The Boss y ha cancelado el concierto que iba a ofrecer en Cary (Carolina del Norte) como parte de su All Starr Tour: «Siento decepcionar a mis fans en esa región, pero tenemos que luchar contra todo este odio. Difundid la paz y el amor. Es triste que haya gente que crea que este grupo de personas no merece ser defendido.«
Otra artista que también ha tomado cartas en el asunto ha sido Cyndi Lauper. La sorpresa, evidentemente (porque Lauper es una de las grandes aliadas y luchadores del movimiento por los derechos del colectivo LGTBQWERTY en Estados Unidos) no es que haya hecho algo para protestar contra estas leyes si no la forma en que lo ha hecho. Lauper ha declarado a la cadena ABC News que ha decidido convertir su próximo concierto en Raleigh (Carolina del Norte) en un acto benéfico en favor de la comunidad LGTB: «Donaré todos los beneficios de ese concierto a los esfuerzos de Equality North Carolina para derogar la HB2. Y estoy muy orgullosa de mi manager y mi agente por sumarse en este esfuerzo donando sus comisiones del concierto para este esfuerzo vital. Tengo ganas de llegar a Carolina del Norte y luchar por la igualdad y la justicia. Si realmente queremos una sociedad inclusiva, todos debemos incluirnos en los esfuerzos para hacer que suceda. Ésta es la mejor forma que conozco de incluirme a mí misma y os insto a que os unáis a mí de la mejor forma que sepáis.«
Pero no todo el mundo huye sólo de Carolina del Norte. En Mississippi las cosas tampoco pintan bien y la actriz Sharone Stone ha obligado a los productores de su próxima película a buscarse otro estado en el que rodar.
Rick Moore, el presidente de la Mississippi Film Studios ha anunciado que Eyebox Entertainment (la productora que planeaba rodar una película sobre las consecuencias del ciber-acoso en ese estado) se va a cualquier otra parte: «Por desgracia Sharone Stone ha dejado claro que rodar en Mississippi no es una opción mientras exista esa ley; así que el equipo de producción ha decidido reagruparse y buscar otro lugar en el que rodar.» Moore además afirma que desde que se aprobó la HB 1523 ha notado un cambio importante en las conversaciones con las productoras que planean rodar en el estado, y asegura que aunque es pronto para definir los efectos a largo plazo que tiene ley sobre la economía del estado, «la ley ha creado opiniones muy pasionales, y eso ha frenado considerablemente la llegada de más rodajes. Los incentivos fiscales siguen siendo muy beneficiosos si se rueda en Mississippi, así que espero que producciones independientes sin actores muy famosos sigan considerándonos como una opción.«
Todos sabemos que los republicanos son muy de preservar la moral y las tradiciones… hasta que dejan de ingresar dinero en el banco. Así que la pregunta que se plantea ahora no es si derogarán las leyes que protegen la discriminación (sí, así de raro suena) contra el colectivo LGTB si no ¿qué excusa se inventarán para hacerlo y contentar a las bases más reaccionarias intentando salvar el culo?












