Era de esperar. Aunque no por esperado deja de ser indignante.
Las olimpiadas de Rio están cargadas de polémica. Literalmente. No hay nada que hayan hecho que no sea polémico, sea lo que sea lo que pienses: polémica. Y por supuesto el tema de la homofobia en el deporte no se iba a quedar fuera.
Las jugadores de las selecciones olímpicas de fútbol de Estados Unidos, Canadá y Australia denuncian que durante sus partidos han escuchado al público corear insultos homófobos como «bicha» o «puta» a las jugadoras. Kevin Baxter, un periodista de Los Angeles Times que está cubriendo las olimpiadas, explicó que el público insultó sin miramientos a las jugadoras de la selección norteamericana en un partido contra Nueva Zelanda; dándose la casualidad (más bien causalidad) de que una jugadora y la entrenadora de esa selección son abiertamente lesbianas. «Es personalmente doloroso» le dijo Megan Rapinoe, la jugadora lesbiana, a Baxter, «Aunque creo que el público se deja llevar por la mentalidad de grupo.»

Pero lo de la «mentalidad de grupo» se desbarató en el partido que jugaron Australia y Canadá, cuando el público volvió a corear los insultos homófobos cuando la pelota caía en manos de la portera canadiense, Stephanie Labbé, que también es abiertamente lesbiana.
Y aún te dirán que bueno, que es una casualidad. Bueno, es que algunos ya lo han dicho. Varios periódicos locales (cómo no) han salido corriendo a aclarar que el término «bicha» se lleva utilizando años como insulto en los partidos de fútbol masculinos y que no se trataba de un insulto homófobo dirigido a las jugadoras lesbianas (en concreto a la portera canadiense) sino un «hábito ofensivo» que se puso de moda durante el Mundial de 2014.
Como si eso lo justificara.
Lo peor de todo es que aunque la FIFA plantó el pasado mes de mayo multas a las selecciones de Chile, Paraguay, Mexico, El Salvador, Honduras y Croacia por los cánticos homófobos que coreaban sus seguidores; nadie espera que el Comité Olímpico Internacional haga algo para evitar esta situación durante los Juegos. Al fin y al cabo, como señalan desde OutSports, es un insulto en portugués coreado por los fans brasileños, lo que deja bastante claro que en Brasil (por mucoh que durante la ceremonia de apertura gritaran lo de «celebrar la diversidad» no tienen ningún problema con el tema.
Y no te emociones con lo de las multas que puso la FIFA: sus portavoces ya han aclarado que en este caso no tienen pensado tomar medidas salvo que algún deportista presente una queja formal.
Nada nuevo bajo el sol. De hecho no hace mucho te contábamos cómo en México la Federación de Fútbol había tenido que ponerse manos a la obra por la tremenda cantidad de insultos homófobos (el famoso «puto») que se oían durante los partidos de sus equipos. Aunque lo de «ponerse manos a la obra» es exagerar porque, en realidad, no es que hicieran demasiado.
P.D.: No deja de sorprenderme lo pesados que se pusieron muchos medios con la homofobia institucional rusa durante las Olimpiadas de Invierno en Sochi, y lo poco que se habla de exactamente lo mismo en Brasil. Curioso ¿eh?











