Comienza la temporada teatral y uno de los títulos que no os podéis perder es Cliff (acantilado) en Nave 73. Un brillante monólogo sobre los demonios interiores de Montgomery Clift, uno de los actores más fotogénicos de la historia del cine, amigo íntimo de Liz Taylor, mujer que las enciclopedias recogen como una de las primeras encarnaciones del término Mariliendre.

La obra arranca con una noche de 1956 en que nuestro protagonista se estrella con su coche tras una noche de fiesta en casa de su Elizabeth. Durante los 70 minutos de función repasaremos distintas facetas de su vida como el Óscar que nunca ganó a pesar de sus cuatro nominaciones, su competitividad con James Dean y Marlon Brando, las relaciones familiares, las drogas, el alcohol, su oculta homosexualidad…

Todo esto con el hilo conductor de un gran texto escrito por Alberto Conejero que cuenta cada uno de estos episodios de una manera precisa y cargada de tensión dramática. En el lado del sexo de la interpretación, el actor Carlos Lorenzo se deja la piel sobre el escenario (y también los zapatos, la chaqueta, la camisa, los pantalones,…). Con un cuerpazo de 1,85 y una mirada que abre puertas sin llave, su protagonismo es un recital que hará que salgáis de la sala queriendo saber más sobre este habitual de series de televisión como Águila Roja.

Cuando ayer salíamos de Nave 73 había algo unánime en el ambiente irnos todos al O’Darko, Cliff es un muy buen texto y una gran obra gracias a su puesta en escena. ¡No os la perdáis!










