30 de noviembre de 2015. Ése fue el día en que Samantha Hudson subió a Youtube su videoclip Maricón y empezó este culebrón que nos tiene más emocionados que Pelayo en una gala de los Goya. Y es que no es para menos.
El último capítulo de esta telenovela venezolana fue cuando supimos que nadie iba a expedientar a la profesora que le puso un sobresaliente a Iván (Samantha) cuando presentó ese vídeo como trabajo de su instituto. Pero había una cosa en todo esto que aún nos tenía con la mosca detrás de la oreja.
Recordarás un comunicado de Ben Amics, el colectivo LGTB de Baleares, que apareció en su Facebook y en el que, básicamente, nos ponían a caer del burro:
Nos sorprende que los propios medios de comunicacion del colectivo dejen en evidencia pública a una asociación que lleva trabajando más de 20 años por y para el colectivo, sin ni tan siquiera preguntar cómo se esta trabajando este caso. No olvidemos que esta polémica la ha generado una asociación de ultraderecha a partir de una información confidencial como es el expediente académico de un menor. Desde Ben Amics como en todos los casos que hemos llevado, priorizaremos la seguridad y protección del menor que se ha visto sometido a una inmensa presión social.
Esta asociación nunca le ha fallado al colectivo y tarde o temprano hemos resuelto todas las demandas que nos han llegado, es por ello que pedimos que se nos deje seguir trabajando en el caso, conjuntamente con el menor y otras instituciones, y en cuanto nos sea posible (y no sea perjudicial ni para el menor ni para la profesora) realizaremos un comunicado explicando lo sucedido y nuestro posicionamiento.
Atentamente,
Jan Gómez, Presidencia de Ben Amics
Nosotros ya contestamos a ese comunicado con una carta abierta que les dirigimos en su momento. Pero había algo más de lo que no hablamos. Desde el entorno de Ben Amics se nos aseguraba que si no habían publicado nada era porque tanto Iván como su profesora habían pedido que no hicieran ruido, y a nosotros no nos cuadraba nada de nada porque el propio Iván seguía publicando el vídeo en su Twitter. Una curiosa forma de pedir discreción.
Así que como desde Ben Amics no querían hablar con nosotros y nadie nos explicaba nada, hicimos lo que nos parecía más lógico: hablar con Iván. No sólo porque siguiera publicitando el vídeo, si no porque cuando publicamos nuestra queja por el abandono que los colectivos LGTB estaban haciendo con su caso nos había retwitteado y agradecido la ayuda. ¿Cómo era posible que estuviera de acuerdo con nosotros si estaba en contacto con Ben Amics y les había pedido discreción?
Bueno, era posible porque los de Ben Amics nos habían contado una mentira como una casa de grande:
Vamos a repasar las fechas de este culebrón:
1.- El 30 de noviembre aparece el vídeo.
2.- El 3 de enero empieza la ofensiva contra Samantha por blasfemia (y por maricón, así de claro). Nosotros nos hacemos eco más tarde, el día 10.
3.- El 15 de enero preguntamos dónde están las asociaciones.
4.- El 18 de enero se ponen en contacto con Samantha (tres días después de que nos quejáramos de que nadie estaba haciendo nada.
5.- El 20 de enero Ben Amics se pronuncia contra nosotros (sin aclarar qué están haciendo por ayudar a Iván y a su profesora). Nos habría gustado pensar que era verdad, que del 10 al 20 de enero los chicos de Ben Amics habían estado haciendo gestiones en contacto con el chico para ayudarle.
6.- El 8 de febrero publicamos que no se expediantará a la profesora.
Es decir: cuando desde Ben Amics intentaron ponerse en contacto con Samantha nosotros ya nos habíamos quejado de que nadie le estaba ayudando. Reaccionaron después de que les echáramos la bronca. Y aún así tuvieron la poca vergüenza de hacernos creer que Samantha y la profesora habían pedido discreción y que por eso no habían dicho nada y que nosotros éramos los malos de la película por poner en duda su trabajo. ¡Pero si no habíais hecho ni el huevo!
Y esa captura que veis ahí arriba (autorizada por Iván) no es la conversación completa. Es sólo la parte que queremos mostrar, porque no es necesario publicar lo demás, que si algo deja claro es que alguien en Ben Amics ha hecho las cosas MUY MAL.
No nos gusta escribir este tipo de artículos, porque no nos gusta tener que estar atacándonos unos a otros. Pero del mismo modo que nosotros valoramos muchísimo todo lo que los colectivos LGTB hacen bien (y nos tienen ahí, apoyándoles cuando lo necesitan) también creemos necesario ser críticos con ellos. Cuando alguien hace algo mal lo ha de reconocer y hacer lo posible por arreglarlo. Ya era llamativo que la primera reacción pública de Ben Amics en el caso de Iván fuera un comunicado defendiéndose de nuestras quejas; ahora queda claro que pasaron olímpicamente del tema hasta que nosotros dijimos públicamente que era vergonzoso que nadie le estuviera ayudando. Y en lugar de hacer como otros colectivos que nos agradecieron el toque de atención, decidieron tirar p’alante inventándose justificaciones y excusas para que nosotros pareciéramos unos entrometidos y ellos los salvadores del colectivo.
Y mira, no. Puede que no seamos la web más leída del universo. Puede que no seamos la más bonita, ni la que carga más rápido. Probablemente no somos ni la más simpática. Pero sí somos la web que cuando dice algo lo dice por algo.
Así que sólo nos queda una cosa por hacer. Y es dedicarles unas bonitas palabras a nuestros amigos de Ben Amics:
BYE FELICIA!
P.D.: 10 de febrero. Seguimos esperando un comunicado de Ben Amics sobre el trabajo que han hecho con respecto a este caso. Lo digo porque nosotros hemos publicado que a la profesora no se le expediantará y ellos aún no han dicho ni mú.
P.D.2: ¿Y la FELGTB qué opina de todo esto?

















