• El dueño de una ferretería de Tennesse que colgó un cartel que decía “No Gays Allowed” en 2015, vuelve a colocarlo tras el fallo del Tribunal Supremo en el caso del pastelero homófobo.


Te explicábamos el otro día que el Tribunal Supremo, en una decisión bastante sorprendente -y ajustadita-, había dado la razón a un pastelero que se negó a hacer una tarta para una boda gay. Pero hay muchos matices en esa decisión: el Supremo no dijo que sea legal discriminar a parejas homosexuales (la sentencia aclara que tenemos los mismos derechos, punto); pero sí consideró que la sanción que el estado había impuesto al pastelero por discriminar a la pareja era fruto de un ataque a su “libertad religiosa”.

Pero por mucho que el Supremo diga una cosa los titulares acaban diciendo otra y eso ha llevado a lo que sabíamos que iba a ocurrir: las redes se llenan de comentarios de gente que aplaude al pastelero, que dice que los gais nos quejamos por todo* y que total, podían haberse ido a buscar otro pastelero y ya está.

Ahora dile a un negro que si no le dejan entrar a un bar por ser negro puede irse a otro, que Coca-Colas hay en todas partes.

A otra ferretería van a tener que irse los homosexuales que, por algún misterioso motivo, necesiten comprar herramientas (¿¿??) y solo tengan cerca ésta de Tennessee, en la que hay un cartel bien bonito en la puerta que dice que no se permite la entrada a los gais:

Jeff Amyx, el dueño del negocio y ministro bautista, colocó el cartel en 2015 y se justificó diciendo que se negaba a atender a personas que van en contra de su religión. Con dos cojones. “Ellos luchan alegremente por lo que creen, ¿por qué no puedo hacerlo yo? Creen que su modo es el correcto, yo creo que se equivocan. Pero a mí me van a perseguir más que a ellos por defender mis creencias“.

Además del cartel, Amyx empezó a vender pegatinas y gorras con el mismo mensaje e inclusó colocó varios carteles por la tienda en la que se leían cosas como “Elige: o Dios o los Gais“.

Uno de los carteles que había en la tienda

Amyx tuvo que retirar el cartel porque la comunidad se le echó encima y los medios de comunicación no se quedaron atrás. Eso sí, lo sustituyó por uno en el que se leía: “Nos reservamos el derecho de no atender a cualquiera que viole nuestros derechos a la libertad de expresión y a la libertad religiosa“.

Porque venderle un destornillador a una pareja gay es un claro caso de ciencia ficción ataque a la religión, sí.

Pero la Sentencia del Supremo en el caso del pastelero ha dado alas a Amyx, que ha vuelto a colocar el cartel. Porque ¿por qué no?

El cartel, de nuevo en la puerta de la tienda.

Esta vez, eso sí, parece que no hay tanto follón como la primera vez que lo colgó. Por qué será.

Tampoco hubo tanto follón cuando, poco después de poner y quitar el primer cartel, Amyx decidió mostrar sus maravillosos valores como ser humano (probablemente muy religioso) al construir en 2016 un cobertizo frente a la tienda al que le colocó el cartel: “Baño para tansgéneros – Fuera de Servicio Indefinidamente“.

Amyx explicó que ese “baño” era una protesta contra las directrices de Obama que prohibían a los organismos públicos (incluidas las escuelas) discriminar a las personas trans en cuanto al baño que podían usar. “Solo estoy cumpliendo la ley de Obama“, explicó Amyx a la prensa, “Pero Obama no ha dicho dónde había que construirlo ni si tenía que funcionar“.

Un cielo de persona.

Fuente | Gay Star NewsBitch Media

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