El pasado sábado 13 de agosto, a eso de las dos y media de la mañana, una pareja de hombres de 30 y 55 años llamaron al 091 denunciando que habían sido agredidos en la Plaza de Chueca de Madrid. Al llegar allí los agentes encontraron a los dos hombres heridos que les explicaron que estaban sentados en un banco hablando cuando un grupo de siete personas se abalanzó contra ellos al grito de «maricones» y demás insultos, para después empezar a golpearles.
Los agentes consiguieron detener a los siete asaltantes gracias a la descripción que les dio la pareja. En el grupo, formado por cinco hombres y dos mujeres de entre 18 y 55 años, había uno en particular (Ivanov V., de 18 años y nacionalidad búlgara) que se mostró especialmente violento y que incluso llegó a darle una patada en el pecho a un policía y un golpe en la cara a otro que intentaba ayudar al agente. El chico fue reducido con lazos de seguridad después de romper el cristal y desencajar una puerta trasera del coche patrulla.
La pareja gay fue atendida por facultativos del Samur, que trasladaron a uno de ellos al hopsital Clínico porque tenía fuertes dolores cervicales y problemas de visión en un ojo, resultado de un fuerte golpe en la cabeza.
En el atestado de la policía se acusa a los detenidos de un delito de odio (homofobia), atentado contra un agente de la autoridad y varios cargos por lesiones y daños.
Este año ya se han contabilizado casi 200 agresiones homófobas en la ciudad de Madrid, y todo eso mientras algunas juezas consideran que pegarle a un maricón al grito de «maricón de mierda» merece una sanción menor que beberse una cerveza sentado en un banco.
Fuente | El País









