Aprovechando que mañana son las Elecciones Europeas y que estamos de jornada de reflexión (y por que me sale del mismísimo) voy a hablaros del PP (Pijas de Palo), esa secta humana de entes tan listos, viajados y religiosos que aún buscan a Dios en el pene de su marido por que algún cura de poca monta y menos luces les dijo que estaba en las cosas pequeñas.
El cerebro es otro de los órganos que suelen tener pequeño
Pero cuidado porque no son tan tontas como parecen.
No dudéis de su inteligencia, que como buenas ladillas que son (tapizadas con osos de Tous o cualquier otra marca de precio medio que pueda definirlas como rebaño) se arriman al sol que más calienta o mejor dicho: a algun político polliflácido entrado en años que, después de mucho pelarle el plátano, les concederá un puesto acorde a su nivel intelectual: un escritorio vacío en el que limarse las uñas para clavárselas a cualquier otra pija mucho menos arrastrada que ella.
Sí, sí hija; para qué ibas a empezar desde abajo si puedes empezar de rodillas.
Por eso yo, que como a muchos de vosotros me encanta dar consejos sin que me los pidan, os regalaré mi visión personal sobre este asunto de las trepas y las rodillas, a ver si consigo sacar a alguna de éstas del ostracismo fálico que es su vida:
Hay quien dijo que todos somos geniales hasta los 7 años y que a partir de ahí es cuando intentamos parecernos a los demás. Buscamos la mediocridad y, como siempre, acabamos por lograrla. No te empeñes en ser mediocre si puedes ser genial. Procura ser tú mismo. No hagas lo que todos, no pienses lo que todos, no digas lo que todos, no sientas lo que todos. No alimentes a la misma basura y las mismas mentiras que todos; y no te conformes con ser un borrego mediocre cuando puedes llegar a ser alguien verdaderamente fabuloso.










