Ha costado, pero por fin Pat McCrory reconoce que ha perdido las elecciones en Carolina del Norte y da la enhorabuena al nuevo gobernador, el demócrata Roy Cooper.
[divider]Actualidad | Ley y Orden[/divider]
Mira maricón, te he dado tanto por culo con este hombre que no podía nor escribir la última (o eso espero) noticia sobre semejante mamarracho. Y digo que espero que sea la última, porque visto lo visto aún acaba metido en el gobierno de Donald Trump.
Doy por hecho que sabes que Pat McCrory es el hombre que instauró la «ley de los lavabos» (la HB2) en Carolina del Norte, obligando a las personas trans a utilizar el baño público que se correspondía a su sexo biológico y no el del género con el que se identifican. La HB2 incluía más medidas que legalizaban la discriminación a las personas LGTB, pero lo de los lavabos fue sin duda lo más polémico y lo que llevó a que el estado se arruinara económicamente. Entre las empresas, eventos y artistas que se fueron del estado hasta el dineral que se ha tenido que gastar en la defensa legal de la misma, la HB2 resultó ser un desastre para todos.
El desastre era tal que muchos interpretaron las elecciones del pasado 8 de noviembre (en las que tenían que elegir entre él y el demócrata Roy Cooper) como un referéndum sobre la HB2. Y mira, qué pena: Pat McCrory perdió. Pero a pesar de haber perdido se negaba a conceder la victoria a Cooper y se quiso agarrar a todos los vericuetos legales posibles para mantenerse en el cargo.
Cooper había declarado su victoria sobre McCrory la misma noche de las elecciones, con una ventaja de más de 5.000 votos. Pero esa cifra llevó a que McCrory se planteara recurrir los resultados y exigir un conteo que podía acabar en tablas y hacer que fuera el senado estatal el que eligiera al nuevo gobernador (y siendo un senado controlado por los republicanos, pues se quedaba en casa). Pero conforme han pasado los días la cifra de votos que ha marcado la diferencia ya ha sobrepasado los 10.000, lo que implica que McCrory ya no puede recurrir ni seguir quejándose y lo único que le queda es llorar desconsolada.
McCrory, eso sí, se ha despedido de todo el mundo abriendo un poquito el cajón de mierda. En un vídeo bizarrísimo, McCrory aprovecha para dar la enhorabuena a Cooper, felicitar las fiestas a todo el mundo, aprovechar para recordar todas las cosas que ha hecho su gobierno (aunque se olvida de mencionar la HB2, qué curioso) y dejar caer la duda de que las elecciones no han sido del todo limpias a la vez que dice confiar plenamente en el proceso democrático.
JA, TE JODES
Querido Pat:













