Ya lo decían los de Martes y 13: La locura no tiene cura. Y está claro que si hay alguien que está muy loco en la temporada actual de ¿Quién Quiere Casarse Con Mi Hijo?, ése es Markus. Y también es el participante (que no sé por qué la gente se empeña en llamarles concursantes si no es un concurso) que más locos nos tiene. Y no porque esté bueno, que lo está, sino porque desde que surgieron voces que aseguraban que Markus es gay y tiene novio y roba camisetas en el Blanco de la Gran Vía estamos que no sabemos si creernos que se acostó con la Prinzesssssssss o no.
Sí, las carcajadas en la lejanía que escuchaste el pasado miércoles éramos nosotros cuando su madre le decía a la otra pretendienta lo de: «Yo, conociendo a mi hijo, creo que no se ha acostado con ella ¿eh?«.
Pues Markus da un paso más en su fiereza heterosexual y ha decidido seguir los pasos de Lady Gaga. ¿Ha grabado un disco de jazz? No. ¿Se ha tirado de un escenario a los brazos de unos fans enloquecidos? Todavía no. ¿Se ha vestido con bistecs? Tampoco.
Markus acaba de lanzar un perfume hecho CON SU PROPIA SANGRE.
Dejando a un lado lo preocupante que es que Markus reparta su ADN como si fueran Lacasitos (¿a nadie le preocupa que alguien pueda usar la colonia para CLONAR a Markus?) hemos de decir que lo de meter la sangre en una colonia, seas Lady Gaga o seas Markus, nos parece:
Bueno, con su «estructura molecular«, porque si el pobre tiene que estar rellenando todos los botes que venda con su propia hemoglobina… no le va a pasar nada. Que pa’ 3 frascos que va a vender…
El científico que extrajo la estructura molecular de Markus y creó un perfume.
Según la tienda oficial de la web de Markus (sí hija sí, tiene una tienda oficial en la que además del perfume vende CAMISETAS –guiño, guiño-), KAABA (que se llama el perfume) es «un amuleto, creado para hombres amantes del riesgo, el misterio» (guiño, guiño) y «seguros de si mismos«. Hasta aquí puedes pensar que la campaña de marketing no tiene nada de especial porque cualquier mierda de Galería del Coleccionista te la venden igual; pero entonces añade que esos hombres «siempre consiguen lo que se proponen, esto hace que despierten el deseo y la envidia de los demás«.
A partir de aquí la cosa se pone intensa, porque resulta que si te echas un poco de Kaaba por encima serás «el foco de atención de todas las miradas«, que no sabemos qué relación oculta hay entre el sentido del olfato y el de la vista; pero a lo mejor lo de la «estructura molecular» te hace brillar en la oscuridad y serás una pantalla de smartphone andante dentro del cuarto oscuro.
«Os traigo amor» dijiste al entrar al Strong
Pero espera amiga, que hay más. Kaaba «sirve para protegerse de quien lo use como un talismán en contra de las envidias y malas energías que se reciben diariamente«. Alguien va a tener que explicarle a Markus lo de las preposiciones porque no entendemos que el perfume sea un talismán que sirve para protegerse DE quien lo use. Aunque si echándonos unas gotas nos aseguramos que los Markus del mundo se van a mantener alejados… ¡Póngame una caja entera!
¿Y a qué huele Kaaba? Pues a lima, caviar, pimienta negra, jengibre, maracuyá, especias, vodka, ginebra, menta, tamara yurena ámbar, sándalo y cuero. No sabíamos que el ámbar olía, pero leyendo el resto de ingredientes estamos todavía decidiendo si nos encanta (¡lleva vodka!) o nos repugna (¿oler a caviar?). Aunque la nota de «cuero» nos pone perracas y al final suponemos que entre la ginebra, el cuero, las especias y la pimienta negra, Kaaba huele a la Sauna Casanova un sábado a las 7:45 de la mañana.
Para terminar, la presentación de Kaaba es tan importante como el contenido y se presenta en un frasco de lujo atemporal con vaporizador en forma de cubo. Vamos, un bote de chorri. Lo que nos preocupa no es que la colonia sea negra («se vuelve transparente una vez que se pulveriza en el aire«) sino que el frasco simula la forma de la Kaaba. Que para el que no lo sepa es esto:
Esperamos que los del Isis no se enteren de toda esta mamaggachada, que diría la madre de Ggaffaé, porque aún nos secuestran a Markus y se lía parda.
Puedes comprar Kaaba, el perfume de los hombres que despiertan envidias y necesitan talismanes y son fieramente heterosexuales, en la tienda online de Markus al módico precio de 9,99€ (IVA incluído). Como es una edición limitada a 600 unidades, date prisa porque se akaaba.



















