La de cosas que nos pueden pasar cuando llamamos al teléfono de Atención al cliente de cualquier compañía ¿verdad? Pues con esta historia te vas a sentir muy identificado porque aunque sea todo muy disparatado, parece que todo está basado en hechos reales.
Y es que Manténgase a la espera cuenta una historia con la que todos nos hemos sentido identificados alguna vez: intentar dar de baja la línea de teléfono, y el tortuoso camino que hay que recorrer para conseguirlo. Algo que a nosotros nos recuerda a aquellas bonitas pruebas de El Gran Juego de la Oca.
Antes de ser redactoras de Estoy Bailando fuimos Oquettes
Los protagonistas de esta historia son una pareja de lo más normal que todo lo que quiere es cancelar su contrato de teléfono móvil. Bueno, normal, normal, tampoco. Él es un adicto a la tienda en casa teletienda y las coincidencias numéricas. Ella quiere hacer deportes de riesgo. Y de repente, un ataque de hipo y una cucaracha desencadenarán unos acontecimientos completamente disparatados que además, están contados en clave musical. Sí. ¡UN MUSICAL CON TELEOPERADORES!
A esta obra sólo le faltan gatitos para ser perfecta
Una puesta en escena que llama la atención por su sencillez y funcionalidad. Un texto ágil con múltiples gags, canciones de Camilo Sesto y un estupendo hacer de Alfonso Mendiguchía, Patricia Estremera y Jorge Gonzalo hacen de Manténgase a la espera una estupenda opción para una tarde de teatro en la que se sale con una sonrisa.










