Tenemos la web que parece un zoo. Que si pingüinos, leones y ahora, ¡TORTUGAS!
La nueva campaña de Amnistía Internacional para concienciar sobre la homofobia muestra como un vendendor de una tienda de mascotas avisa a los clientes de que la tortuga que han elegido es homosexual. Las reacciones son de lo más pintorescas: desde quien dice que es un problema tener algo así en su casa, a quien pregunta si es contagioso… y ninguna optó por llevarse el animal a casa. Suponemos que con ellos mismos ya hay suficientes animales.
La campaña se centra en la población turca, donde Amnistía denuncia que en los últimos cinco años han ocurrido cientos de crímenes y 41 asesinatos en el país relacionados con los delitos de odio. Y tú ¿adoptarías una tortuga gay?










