Un vídeo sexual de dos futbolistas del Eibar, la excusa de más de uno para hacer coña sobre su «compenetración».
[divider]Actualidad | Alerta Homo[/divider]
Cuando esta mañana hemos despertado en la redacción (dormimos aquí, sí) nos hemos llevado una grata sorpresa: se ha filtrado una sex-tape de dos futbolistas del Eibar. Sergi Enrich y Antonio Luna aparecen en un vídeo sexual junto a una chica. Evidentemente, después de mandar a la becaria a buscar en Google «qué es el Eibar» (búsqueda que ha derivado en «qué es fútbol«), nos hemos puesto a localizar el vídeo pensando en lo que iba a pasar: lo publicamos, recibimos muchas visitas, nos llega un mail de un abogado, lo eliminan, os quejáis porque no se ve, Quim Gutiérrez desnudo y bla bla bla.

Pero cuando hemos visto el vídeo pues oye, tampoco es para tanto: un chico penetra vaginalmente a la chica mientras ésta le practica una felación al otro. Claro que así leído parece todo hasta romántico, pero lo cierto es que es bastante desastre. La postura de la chica es un poco incómoda, uno parece un conejo y el otro es el que coge el móvil y lo graba. La chica, al verlo, le dice «uy, eso no« pero el futbolista pasa total y le dice «sigue, sigue» con voz de señora de Cuenca que lleva 60 años fumando Marlboro. Y encima dura tan poco que vamos a pasar más rato preparando la imagen de cabecera que viéndolo.
Pero justo cuando íbamos a llamar al hosting para pedirles más ancho de banda ante el previsible aluvión de visitas el becario nos ha avisado de que había algo en Google que podía interesarnos más. ¿Más que dos futbolistas buenorros echando un polvo? Sí.
¿El qué?
Esto:
OH SÍ, QUÉ DIVERTIDO, VAMOS A HACER CHISTES DE GAYS SOBRE SERGI Y ANTONIO
Porque claro, hay un momento del vídeo en el que parece que estén los dos solitos y…
UUUUUUUUUUUUUUUH

Pero resulta que hay algo aún peor. Podemos aceptar barco que bueno, que lo de ahí arriba es humor, que no hay que cogérselo tan a la tremenda, que no es el único chiste que se va a hacer sobre el tema, que dada la postura que tienen los tres en el vídeo se presta a bromear sobre la «compenetración» de los dos chicos.
No tienen ni puta gracia, porque no vemos qué tiene de gracioso que dos hombres follen juntos, que dos hombres follen con una chica, que una chica folle con dos futbolistas. El follar es follar, y cada uno folla con quien quiere (si el otro quiere, claro).
Lo que realmente nos cabrea es que el diario Sport publique esta «noticia»:
¡Con circulito rojo y todo! ¡Que van cogidos de la mano! ¡Maricones!
Resulta que para alguien en el diario esta foto de los dos chicos cogidos de la mano y publicada en Instagram es «la foto más íntima» de Sergi Enrich y Antonio Luna. Hay tantas cosas mal sólo en el titular y la elección de la foto que no sé ni por dónde empezar, pero voy a intentarlo. Una foto publicada en Instagram de alguien en la calle es, por definición, la menos íntima que te puedes echar a la cara. Es absurdo decir que «han sido cazados«. Pero al usar «la foto más íntima» en el titular se aseguran unas buenas visitas gracias al milagro del SEO y de Google.
Pero coger una muestra de afecto entre dos personas, sea en el contexto que sea, y adherirla a la narrativa de esta historia (el vídeo sexual de los dos futbolistas) para provocar mofa, escarnio, bromas y chascarrillos es más propio de tu cuñado el homófobo que de un diario deportivo. A no ser, claro, que el redactor del Sport sea tu cuñado homófobo.
La parte positiva de esta noticia es que, por increíble que parezca, los propios lectores del diario se preguntaban en los comentarios a qué coño juegan en el periódico y a santo de qué viene esta supuesta broma que roza la homofobia. Pero, por desgracia, no podemos enseñártelo porque misteriosamente los comentarios (y eran muchos) de la noticia acaban de desaparecer.
Lo que no ha desaparecido, por ahora, es la ristra de tweets poniéndoles a caldo:
Que esta imagen sea noticia en el siglo XXI es para hacérselo mirar. Algunos siguen en el siglo XIX
— Alberto Bandin (@bb0ls0n) October 6, 2016
vaya mierda de noticia. Y si os dedicáis a hablar de deporte y dejamos la vida privada de la gente en paz?
— Ue IB Ziv (@Ues1824) October 6, 2016
@rafaleonortega Sport parece que se escandaliza ? como lo haría el PP. Ya vamos imaginando cómo sería ese país Catalán ..
— JLVSAURA (@SauraRey) October 6, 2016
ustedes mismos hacéis que la homofobia sea normal en este deporte, dais asco!! Soy culé pero dais vergüenza, Encima con mentiras
— Maria.M (@marintiel86) October 6, 2016
Periodismo ¿deportivo? zafio y barriobajero. Y lo que es peor, nulo respeto a la libertad de las personas. Apesta a homofobia @sport
— Sergio_NM (@Sergio_N_M) October 6, 2016
Y si fuera por mí me pasaría el día pegando tweets, pero no es plan.
Si has llegado hasta aquí es bastante probable que te estés haciendo la pregunta del millón: ¿dónde coño está el vídeo?
Según parece el vídeo en cuestión fue compartido por los dos futbolistas en un grupo de Whatsapp y ha sido uno de los participantes en ese grupo (otro futbolista que por ahora no se ha identificado aunque parece que todos tienen bastante claro quién es) el que lo ha hecho público (por error o no, eso da igual). Además en el vídeo se ve claramente a la chica diciendo que no quiere que la graben y, por si esto fuera poco, parece que ella ha denunciado a los dos futbolistas por daños a su imagen. Su identidad no se ha hecho pública, pero no te quepa duda de que se hará; de hecho ya se comenta que están circulando por Whatsapp algunas fotos suyas.
Así que, como comprenderás, no lo vamos a publicar. Y vosotros deberíais dejar de retwittearlo y compartirlo.
Sí, es un poquito irónico (y hasta hipócrita) que yo te diga esto cuando en esta web hemos publicado más de una «filtración»; pero una cosa es aprovechar el descuido del famoso de turno al subir su rabo a Snapchat o despelotarse en una playa y otra es joderle la vida a alguien porque un tercero (el que graba, el que envía o el que difunde, me da igual) se pasa la privacidad de los demás por el forro.
No te enfades: si la chica del vídeo fueras tú (y estoy seguro de que te has grabado así más de una vez) no te gustaría que tu madre lo viera.













