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La policía de uno de los peores países para ser LGTB+ ha organizado un curso de formación para sensibilizar a sus agentes en materia LGTB+ y aprender los derechos que tienen las minorías.
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Ser homosexual en Uganda es ilegal y está penado con la cadena perpetua.
Que Uganda es uno de los peores (si no el peor) país del mundo para ser una persona LGTB+ es algo que todos tenemos ya más o menos asumido. Que la policía de Uganda organice un seminario para sensibilizar a sus agentes en materia de diversidad y enseñarles cómo tratar con respeto a una personas LGTB+ pues no lo asumimos. Ni lo entendemos. «Hola, venimos a detenerte y condenarte a muerte por ser gay, pero lo hacemos con respeto.»

Por increíble que parezca en un país en el que casi aprueban una ley que imponía la pena de muerte a las personas homosexuales (no te emociones con el «casi», acabó siendo una cadena perpetua) el cuartel general de la Policía en kampala envió un mensaje a diferentes comisarías del país para que ayer, 16 de noviembre, enviaran varios agentes al Hotel Tick Kawempe para participar en un curso de «sensibilización» LGTB.

El mensaje, enviado por el agente James Kusemererwa y en el que figuraba en copia el Inspector General del cuerpo, pedía a las comisarías que enviaran a ese curso a los agentes que estén a cargo de investigaciones criminales, a los agentes que ejercen de enlace entre diferentes agencias y también a aquellos que nunca hubieran asistido a un curso de ese estilo (o sea, probablemente TODOS).

Un portavoz de la policía, Emilian Kayima, explicó a la prensa del país que en ningún caso se trataba de un taller que «promoviera» la homosexualidad (algo por lo que literalmente todos los asistentes podrían acabar en prisión), si no que «el entrenamiento está dirigido a enseñar a los agentes a apreciar que las minorías tienen derechos que deben ser respetados.» Así, por ejemplo, explicó que «si una persona intersexual es arrestada, los agentes han de saber cómo tratar al sospechoso. Los oficiales han de ser capaces de averiguar si la persona detenida ha de ir a una celda para hombres o para mujeres.»

Como puedes imaginar nadie entiende exactamente a santo de qué en Uganda la policía hace un curso de este tipo, pero evidentemente no nos vamos a quejar. Algunos medios ugandeses afirman que se trata de un movimiento por parte del cuerpo policial (que es, precisamente, el que más veces ha violado los derechos humanos de las personas LGTB+) para relajar un poco la persecución y violencia hacia el colectivo y suavizar sus métodos (y su imagen internacional, claro).
El año pasado la policía de Uganda hizo redadas en varios eventos relacionados con el Orgullo LGTB+ y detuvo a decenas de asistentes. Uno de los asistentes a esos eventos llegó a saltar desde una azotea para evitar ser detenido por la policía.
Fuente | Gay Star News









