• El Tribunal Constitucional alemán exige a la administración que regule la posibilidad de que las personas inscriban positivamente en su partida de nacimiento su pertenencia al tercer género.

El pasado 2013 Alemania dio un enorme paso en los derechos de las personas intersexo al permitir que en los certificados de nacimiento no se registrara el sexo de los recién nacidos en caso de que fueran pues eso: intersexo.

Una persona intersexo, por si no lo sabes, es aquella cuyos genitales impiden que se determine su género social al nacer. Sólo en Alemania hay cada año unos 400 nacimientos en los que el recién nacido tiene testículos y ovarios o no se aprecia ninguno de ellos y por lo tanto no se puede definir su género. Así que Alemania eliminó la obligación de que en el certificado de nacimiento constara si el bebé era niño o niña y que esas personas pudieran decidir qué casilla marcar cuando fueran conscientes de su identidad de género.

Pero ahora el Tribunal Constitucional ha ido un poco más allá y ha pedido a la administración que permita la creación de ese tercer género en el registro de de nacimiento porque, basándose en el derecho Constitucional, argumentan que las personas que no son ni hombres ni mujeres tienen derecho a inscribir su identidad de género de forma “positiva”. Es decir, que puedan definir su identidad marcando una casilla y no dejando de marcar otras dos.

La propuesta del Constitucional es que esa casilla permita a la persona inscribirse como “intersexual” o “diverso”.

Desde hace varios meses son muchas las campañas de concienciación que se están llevando a nivel global para reconocer los derechos de las personas intersexo. La ONU publicó una campaña de concienciación sobre la intersexualidad en la que enviaba a los padres de estos bebés que sus hijos y hijas son perfectos tal como nacen. Y Sara Kelly Keenan se convertía en la primera persona en EE.UU. en ver cómo su intersexualidad era reconocida en su certificado de nacimiento.

Sara Kelly Keenan

Aunque una de las grandes luchas del colectivo intersexual es la prohibición de las cirugías de asignación de sexo en bebés, algo que puede provocar serias secuelas físicas y psicológicas cuando son adultos. Portugal se convirtió hace poco en el tercer país del mundo que prohibió este tipo de cirugías, dejando que sea el propio individuo el que una vez se autodetermine con un género (o con ninguno) elija si quiere someterse a esa cirugía o no.

Fuente | La Vanguardia

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