• Un jugador de fútbol del Zenit de San Petersburgo es sancionado con dos partidos y una multa por hacer una peineta al público que llevaba todo un encuentro llamándole “maricón”.
  • El equipo asegura que trabajará para que lo de la peineta no vuelva a ocurrir. Lo otro… a ver, es Rusia.

Antes de que nos rasguemos las vestiduras déjame que aclare una cosa: en esta historia no hay buenos ni malos. Sólo hay malos.

Yohan Mollo es un jugador del Zenit de San Petersburgo (un equipo de fútbol, te lo digo porque sé que a ti ni el fútbol ni San Petersburgo te llaman demasiado la atención) al que la Federación rusa de fútbol ha suspendido durante dos partidos y ha puesto una multa de 20.000 rublos (unos 280€) por hacerle una peineta al público. ¿Y por qué lo hizo? Porque el público del partido que jugaba contra el Sibir Novosibirsk (no lo leas en voz alta no sea que invoques a Satanás sin querer) se pasó todo el encuentro cantando “Mollo es maricón“.

Hace unos días el jugador, francés de 28 años, subió a su Instagram un vídeo en el que aparecía metido en una cama y en el que otro hombre le daba un beso en la frente. Y claro, maricón. Y siendo Rusia, pues peor todavía. Lo lamentable es que el hombre que le daba el beso en la frente era su padre.

Pero eso le dio igual a la afición y se pasaron todo el partido llamándole maricón.

Eso sí, no sufras por Mollo porque le da bastante igual. Pagar 280€ no creo que sea un problema para él y lo de los partidos le parece justo. Porque, atención, ha dicho que “sólo fue una broma, estaban jugando conmigo y yo hice lo mismo. Lo siento, pero no hay motivo para discutir sobre un problema que no existe.” ¡Claro que sí, guapi! ¡Olvi, que es bromi!

Te in-Teresa
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Desde su equipo, el Zenit, también han querido quitarle hierro al asunto y han dicho que la sanción les parece justa y que, además, ellos también sancionarán al jugador. El presidente del club, Sergei Fursenko, ha dicho además que trabajarán con los seguidores del equipo para evitar estas situaciones porque “no negamos nuestra responsabilidad.” Evidentemente se refiere a lo de que un jugador le haga la peineta al público, no a lo de que le llamen maricón porque esto es Rusia.

Aunque tal vez vaya siendo hora de que espabilen con este tema porque la FIFA ya amenazó a la Federación rusa con suspender partidos de la ya celebrada -en Rusia- Copa Confederaciones si sus observadores escuchaban cánticos racistas u homófobos. Como no se suspendió ningún partido damos por hecho que no los hubo… Aunque algo me dice que los observadores de la FIFA no estaban muy finos del oído.

Fuente | Pink News

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