Cariñas, en mi afán por abriros la mente y alguna que otra cosa hoy voy a hablaros de una ESTRELLA. ¡Qué digo una estrella! UN ESTRELLÓN.
El Burlesque a la máxima potencia. La seducción, el hipnotismo, la belleza del antiguo Hollywood entre plumas, brillos y satén. Una bomba de relojería a punto de estallar. El deseo hecho mujer.
El todo y la nada.

Si pensábais que lo habíais visto todo en el mundo de la noche, del Burlesque y del cabaret estábais muy equivocadas. Equivocadas como maricas, como travestís y como personas humanas. MUY equivocadas. Porque de vez en cuando aparecen estrellas en la noche como la que hoy nos ocupa, que te hacen volver a creer en los números de calidad. Números que te dejan hipnotizado, mirando aquello que el artista quiere que veas y que al final estalla en algo que te vuelve totalmente crazy, mojas la bragas y quieres que vuelva a suceder.
La llaman la Nueva Marilyn, la Bala Rubia o la Rubia atómica. Y no sin razón. Ella se mueve por el escenario con una soltura y con un desparpajo inigualables, somo si llevase sobre él toda la vida. A pesar de su corta pero meteórica carrera, que arrancó allá por el 2009, se contonea, se agita y te estremece mientras va de un lado a otro quitándose su estética de femme fatale.
Ha sido premiada como una de las 50 mejores artista de Burlesque y te la puedes encontrar en las mejores fiestas privadas del planeta, hasta en Las Vegas.

Y aquí viene lo bueno.
A Banbury Cross la podremos ver el próximo día 23 de marzo en el espectáculo Taboo, que se celebra en la sala Apolo de Barcelona. Y tan solo os dejo un vídeo para que veáis de lo que estoy hablando. No os podréis resistir.
httpvh://www.youtube.com/watch?v=zQGksl_rOMA
Merece la pena.









