Ayer falleció José María Mendiluce, uno de los primeros políticos en España en salir del armario. Y lo hizo, como no, en una portada de la revista ZERO.
Hace tan solo 13 años desde aquella portada, y entonces el colectivo LGTB todavía era mirado de forma condescendiente. Tener un amigo homosexual era de lo más moderno, pero sólo para cotillear e ir de compras. El matrimonio igualitario todavía tardaría dos años en llegar y ya en aquel entonces Mendiluce afirmaba que «Lo de ser gay es importante, ya que normalmente deberías tener una sensibilidad mayor por formar parte de un colectivo marginado, ninguneado, perseguido obromeado por los homófobos. En ese sentido no me cabe ninguna duda de que el alcalde de París o el de Berlín tienen una sensibilidad mucho mayor con los derechos de las llamadas minorías y la libertad, pero es que además son buenos políticos, personas que aparte de gays son muy capaces» y con dotes de pitonisa se refería así a Ana Botella «Lo de poner a Ana Botella, una legionaria de Cristo en asuntos sociales, significa que la ideología que va detrás de esta extrema derecha religiosa va a formar parte del gobierno de Madrid, si no votamos otra cosa».
Mendiluce también fue escritor, economista, eurodiputado y miembro de ACNUR, donde destacó por su trabajo humanitario en la antigua Yugoslavia. En Estoybailando guadaremos siempre un entrañable recuerdo de uno de los pioneros en la visibilización y normalización del colectivo LGTB.









