El pasado sábado en el Joy Eslava (aka “La Yoy”) de Madrid tuvo lugar el estreno de El lamento de las divas, un espectáculo en el que Dulcinea Juárez, Julia Möller y Eva María unieron sus voces para dar vida a la música de divas del mundo gay como Whitney Houston, Donna Summer, Barbra Streisand, Celine Dion y Raphael e interpretar los mejores temas del teatro gay musical. Algo así como un show de travestis, pero con mujeres biológicas y sin playback.

“Lo sexy y lo canalla se convierte en el hilo conductor de números musicales por todos conocidos” dice el dossier de prensa del espectáculo, pero nos parece que los productores no saben que su target de público cree que algo “sexy y canalla” es un glory hole… y no. En el escenario no había ninguno. Quizás en el backstage… Que ya se sabe que el mundo del artisteo es muy de aquella manera complicado. Lo raro fue que no hubiera cruising en el baño, porque doy fe de que aquello era un festival de Growlr (sí, a las osas les ha dado por los musicales)
En un momento del espectáculo, una voz en off pregunta: “¿Qué es una diva? ¿Qué diferencia hay entre una diva de ópera y una diva pop?” Y claro, el público sodomita homosexual estalla en carcajadas. Y nosotros nos enfadamos porque ya nos han quitado una idea que teníamos para un post en la web, pero gracias a la descripción que nos dan, enseguida reconocemos a Mónica Naranjo alguna que encaja perfectamente en el perfil.
Durante 90 minutos asistimos a los desvaríos de tres chaladas locas histéricas divas, que tienen que compartir escenario durante una noche en la que, por supuesto, ninguna quiere perder protagonismo. Entre puñalada y puñalada, irán desgranando su repertorio mientras intentan hundir a sus rivales. Lo dicho: como las travestis, pero con unas voces que quitan el hipo. Maricón, que si te gustan los musicales, y créenos, TE GUSTAN, no puedes perderte este espectáculo.
httpvh://youtu.be/e0wTX0vbHKQ










