Jackie acaba de salir de la cárcel y está dispuesto a cambiar de vida, pero su novia Verónica parece no ayudar mucho. Así, Jackie se refugia en Julio, su fibradísimo mariquitísimo primo (y obsesionadísimo con Bruce be water my friend Lee) y en Rafa, su padrino de Alcohólicos Anónimos. Éste, a su vez, mantiene una relación tormentosa con su pareja Victoria. Y en medio de todo esto ¿qué pinta el hijoputa del sombrero? Un sombrero que Jackie se ha encontrado y que parece que no es de nadie. Como cuando te encuentras un condón usado en una zona de cruising.

No te vamos a engañar. Es todo un poco muy drama, y es que el egoísmo de los transformistas protagonistas llevará al espectador a una espiral de autodestrucción, control, mentiras y placer (menuda frase, ¿eh?) Menos mal que tenemos al personaje marica, que como si fuera Timón y Pumba en El Rey León pone la nota de humor a todo esto. Además, The Motherfucker with the Hat (sí, por una vez han traducido bien el título) cuenta con una lista de premios y nominaciones de escándalo. Entre ellos, seis nominaciones a los Tony (ese premio que ganarán los redactores de esta web cuando estrenemos Estoy Bailando: El musical)

Y después de contarte el argumento y de decirte que es una obra estupenda (es lo que queríamos decir con los párrafos above de arriba), ahora tienes que sentarte, porque vamos a contarte algo más. Algo grave. Muy grave. ¿Estás preparada? La función cuenta con la colaboración musical de… de… Ay. De El Langui. Y nos ha gustado. Hala, ya lo hemos dicho. Que no se puede vivir sólo de divas de Broadway (dadle una oportunidad a las de Carabanchel)
httpvh://youtu.be/dofN319jNd8








