La vida en pareja es como un jodido herpes vaginal, y es que no sabes lo que escuece hasta que te toca padecerlo. Así me encontraba yo el otro día, rezándole un rosario a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro para que mantenga a salvo mi santo coño, cuando me enteré del notición de la temporada.
¿Qué famosa pareja de lesbianas tísicas anuncia el cese temporal de su convivecia, como si de una Infanta se tratara?
¿Qué dos modernas del kebab acaban de descubrir que el amor es como el papel higiénico, que se acaba con cada cagada?
¿Quien está a punto de decubrir que los ex son como las pulgas y van saltando de perra en perra?
Para las que aún no os hayáis enterado (o a la que aún ninguna amiga aburrida le haya metido por el ojete la noticia) os recuerdo que las dos ladillas sociales modernas más inncooltrendyfashion se han separado.
Así que yo, que nunca me comí una vagina por que Dios jamás me dio tantísima flexibilidad, empiezo a pensar en las rupturas y en por qué los mortales decidimos de vez en cuando mandar a tomar por donde más le gusta a nuestra media naranja.
Vale que a mí las relaciones no me van bien por que soy muy celoso.
Vale que tú no tienes novio por que eres muy perra y muy fea.
Pero… ¿Por qué se les ha acabado el amor a estas dos IT lesbians del pussy si hasta compartían los tangas sucios amigos?
Pues dicen las malas lenguas que el más joven, ya está con otro; alguna moderna que le hace las uñas a alguna otra moderna, política o folclórica del montón y que debe ser, claro está, que a la más escuálida de las blogueras le viene mejor.
Así que para concluir, hoy que estoy casi sobrio/a, os contaré la historia de la garrapata y la zorra tal y como Ana Rosa Jesús se la contó a sus apóstoles hace miles de años, con su moralefa incluída:
Una garrapata cruzaba todos los días un río para ir a trabajar (en lo que sea que trabajen las garrapatas) flotanto sobre una paja. Un dia una zorra le dijo que se subiera a su lomo, que cruzar de un brinco con ella sería mas fácil.
La garrapata se subió y en el salto las dos cayeron al río ahogandose ambas.
MORALEFA:
NUNCA CAMBIES UNA BUENA PAJA POR UNA ZORRA OFRECIDA













