Todo son risas y jolgorio hasta que lo que a principios de semana nos hacía gracia empieza a cansarnos. Y es justo lo que ha pasado con él:
Nos gustaba pensar que no, que Brendan Jones (más conocido como el Niño Diva) iba a durarnos toda la vida. Pero al final ha sido como ese billete de 50€ que metes en tu cartera antes de salir de fiesta sólo por si acaso y que se agota casi sin darte cuenta: una diversión pasajera, un fulgor momentáneo.
Del que luego, por supuesto, te arrepientes.
De nada sirve que Lady Gaga se marcara un Abel Arana y descubriera el baile de Brendan en televisión cuatro días después que el resto del planeta:
(Sí, ponemos una captura y no el tweet porque Lady Gaga es más mala que Lucía y su código nos jode la web)
Ni siquiera le salva el hecho de que algunos periódicos publiquen hoy la noticia como «el vídeo del momento«. Amiga, los «momentos» en internet no duran más de 12 horas y el de Brendan ya está muy pasado de moda. De hecho cuando a estas alturas de la vida semana ves a un contacto compartiéndolo en Facebook con un «Acabo de descubrirlo ¡Me muero!» no puedes evitar sentir pena por él y unas ganas irrefrenables de borrarlo de tu timeline porque no puedes permitirte estar rodeado de gente tan antigua.
Claro que el gran problema de todo esto es que Brendan está más sobreexpuesto que la frente de Isabel Segunda y lo de que le inviten a programas de televisión locales para ponerle al lado de una drag queen de tres al cuarto a ver cuál de los dos es más marica divina no ayuda a que le cojamos menos manía:
www.youtu.be/6mHCZ5Pgu_E
La parte buena de todo esto es que Brendan está aprovechando su momento, a lo Rosa Benito, y por ahora no se lo está tomando demasiado en serio. Sí, Lady Gaga te ha hecho caso. Sí, medio planeta está hablando de ti. Pero ya está, dentro de aproximadamente… 27 minutos nadie se acordará de ti porque aparecerá otra sensación mariconcil que nos volverá locos. Por eso aplaudimos que aproveche los focos que apuntan a su persona para use se Instagram (65,000 seguidores) para apoyar iniciativas contra el bullying a los adolescentes LGTB:
Cargando
Pero sobre todas las cosas, aplaudimos que Brendan haya aprendido una lección importante: reírse de si mismo.
Ahora sólo falta que Brendan haga algo más que aprenderse una coreografía de Lady Gaga para colarse en las retransmisiones en directo de todas las televisiones locales estadounidenses, porque una buena coreografía te puede servir para adueñarte del podium de Arena Madre pero corre el riesgo de convertirse en Mocito Feliz.

Aunque a lo mejor nos sorprende y se convierte en el nuevo Chris Crocker: empieza con vídeos en Youtube, continúa sacando un par de singles y acaba… haciendo porno.

P.D.: Querido Brendan, aunque empieces a darnos un poco de repelús seguiremos usando tus gifs en la web. Todas tranquilas.











