Me he levantado hace un rato con una resaca del terror y el Grindr echando humo. Que ya os vale, maricones, siempre me escribís cuando estoy durmiendo.
Pero mi alegría ha durado poco al comprobar que hoy algunos celebráis el Día del Orgullo Friki, que es algo que a mí siempre me ha tocado un poco el coño la moral.
Que quede claro desde ya: por mí podéis celebrar lo que os dé la real gana. Como si queréis celebrar el Día de Aficionados a Meterse Hámsters por el Ano. Es vuestra vida, mientras no molestéis a nadie haced lo que queráis.
Pero no lo llaméis Orgullo.
Y no me quería poner ahora en plan mariquisquillosa reivindicativa quejándome y diciendo que Orgullo sólo hay uno y que es el gay, que podéis estar orgullosos hasta de tener un elfo nivel 700.000 mil. Entre otras cosas porque en Estoy Bailando somos muy poco de sacar la bandera arcoiris y afiliarnos al COGAM.
Me importaría tres mierdas enormes todo vuestro rollo si no fuera porque el manifiesto «oficial» del Día del Orgullo Friki empieza con esta tremenda gilipollez:
“Porque hay Dia del Padre, de la Madre, del Trabajo, de la Mujer Trabajadora, del Orgullo Gay… comenzaremos una campaña a nivel nacional para que a los frikis (que ya somos legión) se nos tome en serio y no nos definan como “niños grandes”
Vale. No os voy a definir como «niños grandes». Os voy a definir como lo que sois:
GILIPOLLAS
httpvh://youtu.be/dzM_Q8BoZgc
Vayamos por partes. Y voy a ignorar lo de que esto en España lo organizara OZÚ.ES. OZÚ.ES.
Para empezar, a ver si os ponéis de acuerdo de una puta vez. Ni «bizarro» significa «raro» ni «friki» sirve para englobar desde una figurita de Naruto a una actuación de Leonardo Dantés, pasando por una moderna de mierda que se compra un llavero de Super Mario o un analfabeto que ve por primera vez Battlestar Galactica y sale a la calle al grito de «Eso decimos todos» y ni siquiera sabe que la serie es un remake.
Tenéis una falta de vocabulario e imaginación bastante inquietante, y eso para alguien que se llama a si mismo «friki» es un problema.

Comprar un cómic o un par de figuras de Star Wars que te hacen gracia no te convierte en «friki«, igual que tu prima la de Burgos no es una fashionista por comprarse unos Manolos falsos en el mercadillo de los jueves.
Además, «friki» es un término usado generalmente en sentido peyorativo. Que entre vosotros puede tener gracia y no tener esa intención, igual que nosotros en esta web nos llamamos a nosotros mismos «maricones» (porque lo somos). Pero nuestro Orgullo no es el día del Orgullo Maricón. Si fuera así, seríamos gilipollas.
Y eso me lleva a vuestra chusca intención de comparar el Día del Orgullo Friki con el día del Orgullo Gay. Y me quedo con el Orgullo Gay porque esto es una página marica. Pero lo de la Mujer Trabajadora también tiene tela (como para envolveros a todos y tiraros a un río).
Podíais haberlo llamado «Día del Friki» o quedaros con lo de «Día de la Toalla» (Towel Day). Si no sabes a lo que me refiero, vende tus juegos de Pokémon y vete a vivir a una cueva, imbécil.

Si los gays celebramos el Día del Orgullo Gay no es porque nos «guste» ser gays, ni porque queramos decirle a todo el mundo que nos sentimos orgullosos de ser gays porque sí. Lo celebramos como una forma de reivindicación y lucha, para conseguir derechos que se nos niegan por nuestra orientación sexual, para evitar que se nos quiten esos derechos que tanto nos ha costado lograr. Para denunciar la homofobia, para apoyar a los que la han sufrido y para mandar un mensaje al mundo dejando claro que estamos aquí, que no hemos elegido ser así y que no nos vamos a esconder sólo porque aún haya gente que no nos entienda (aunque poco haya que entender).
Y nunca está de más recordar que hay países en los que te cuelgan en la plaza del pueblo si descubren que eres gay. Pero tampoco nos vamos a poner tremendistas.

Vosotros no tenéis vergüenza ninguna a la hora de decir que os «sentís orgullosos» de ser «frikis«, olvidando (probablemente no de forma premeditada) que el Orgullo Gay no es un alarde gratuito de nuestra orientación sexual sino una reivindicación social surgida en los disturbios de Stonewall.
El velado mensaje de que «elegir» ser «friki» es lo mismo que «elegir» ser «gay» me da miedo y mucho asco. Como cuando haciendo zapping en casas ajenas paso sin quere por Intereconomía.
Así que estaría de puta madre que dejárais de mezclar churras con merinas, mostrárais un poco de respeto y os dejárais de gilipolleces.

Todo esto rollo que te he soltado es para decir que, si en futuros 25 de Mayo te cruzas conmigo no me digas lo de «¡Feliz día del Orgullo Friki!» porque te aplaudo en la cara.
Con cariño.









