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Un juzgado de Brooklyn condena al empresario que subió un 5000% el precio de un medicamento contra la toxoplasmosis por conspiración y fraude.
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Shkreli se enfrente a hasta 20 años de prisión.
Con esto del verano nos habíamos dejado en el tintero esta noticia que es bastante importante por dos motivos: el primero es que esta sentencia puede poner freno a la especulación farmacéutica en EE.UU. y el segundo es que ya que habíamos empezado a contar la historia de el hombre más odiado del mundo pues lo mínimo es acabarla.
Martin Shkreli saltó a la «fama» cuando decidió subir el precio de un medicamento, el Daraprim, un 5000%. El Daraprim era un medicamento que costaba unos 13 dólares y se utilizaba para tratar la toxoplasmosis, una afección de la sangre que puede ser grave en embarazadas o en personas VIH+. Shkreli decidió, justificándose en los gastos de investigación de la farmacéutica que dirigía (Turing Pharmaceuticals), subir el precio un 5000% y empezar a venderlo por 750$.
El movimiento fue tremendamente polémico y sirvió para que la sociedad estadounidense abriera los ojos ante la especulación farmacéutica y se decidió que Shkreli iba a servir como ejemplo. Así, además de ser detenido por el FBI y de comparecer ante el Congreso, cualquier acto en el que aparecía el empresario se volvía una protesta en la que (de vez en cuando) el chico acababa con una caca de perro en su cara.
Ahora un tribunal de Brooklyn ha condenado a Shkreli por 3 de los 8 cargos de los que se la acusaba en un juicio que el bueno de Martin se tomó a cachondeo y durante el que incluso llegó a asegurar que el jurado y el juez acabarían pidiéndole disculpas. Shkreli ha sido hallado culpable de conspirar para defraudar a los inversores de su fondo de cobertura, MSMB Capital. Se ha librado, eso sí, de otros cargos de conspiración y uno de robo a un laboratorio biofarmacéutico que dirigía.
Según la fiscalía federal, Shkreli habría mentido y defraudado a sus inversores y, para callaros, habría cogido dinero de ese laboratorio para pagarles lo que les habría robado.

Tras cinco días deliberando el jurado emitió su veredicto, que Shrkeli ha consdierado «una caza de brujas de proporciones épicas» y se ha alegrado de haberse librado de los cargos más duros. Por su parte la fiscal Bridget Rohde se ha mostrado contenta con la decisión del jurado y ha asegurado que, al final, se ha hecho justicia.
Ahora falta por conocer la sentencia que el juez le impondrá, que podría ser de hasta 20 años de prisión. Y teniendo en cuenta la importancia mediática del caso no sería de extrañar que le cayeran los 20 al completo para convertir a Shkreli en un ejemplo.
Fuente | Europa Press










