Rober es una loca amanerado, chismoso y youtuber. Sí, youtuber de éxito. Pero el éxito que tiene en las redes no se refleja en la vida real. La peluquería barbería barbershop para hipsters que ha montado en el centro no tiene clientes. Además, su novio Johny va a abandonarle para hacerse budista y dejar atrás esas noches de sexo sin control… Y si te parece una locura, espera porque esto acaba de empezar.

Un día, reciben la visita de Milagros, una señora gallega que ha llegado a la capital tras el rastro del 15-M, y donde terminará trabajando para el mismísimo Pablo Iglesias. Cuando los peluqueros barberos se enteran ven la solución a todos sus males: vender que Pablo Iglesias tiene chacha a los programas del corazón.
Con esta premisa, durante noventa minutos los espectadores asisten a una comedia ligera que sirve para hablar de política, de los políticos, de la corrupción, de la democracia… y de qué políticos son sexys o no. Porque esto de la erótica del poder es muy complicado. Ya lo sabes.
La grandeza del texto reside en su sencillez. No hay pretensiones, ni dobles lecturas, ni extrañas metáforas ni mensajes ocultos. Planteada como una charla entre amigos la obra discurre fácilmente mediante una sucesión de chistes efectivos que arrancan la sonrisa del espectador. Sin embargo, tras esa sencillez sobre el escenario al salir del teatro uno no puede evitar plantearse ciertas preguntas: ¿Es el ser humano corrupto por naturaleza? ¿Merece el esfuerzo ser una persona trabajadora y honrada cuando cualquiera puede forrarse fácilmente en la tele? ¿Son todos los políticos iguales? Y sobre todo: ¿te acostarías con un político?
FICHA ARTÍSTICA:
Intérpretes: Antonio Meléndez Peso, Irene Rubio, Martín Aslan, Antonia San Juan (colaboración especial)
Dramaturgia y dirección: Pablo Álvarez










