4.- Los DJs del CIRCUIT no son DJs
Mira tía, DJs hay de todos los colores y cada uno trabaja como le va mejor. Para empezar hay que tener en cuenta algo básico: no es lo mismo pinchar en una fiesta para 300 personas, que para 2.000, que para 15.000. Un buen DJ es, básicamente, un psicólogo que decide en qué momento vas a saltar y en qué momento vas a descansar; en qué momento te vas a volver loco y en qué momento vais a cantar todas juntas como hermanas. Hay DJs que prefieren improvisar y lanzar temas según le vayan viniendo y hay DJs que prefieren llevar toda la sesión preparada porque tienen un tiempo determinado y no se la quieren jugar. Hay DJs que son productores y tienen la obligación de que suene alguna de sus canciones en concreto. Hay DJs que aceptan peticiones del público y hay DJs que no pueden aceptar peticiones.
Por cosas así es bueno ir preparado
¿Que lo ideal sería que nadie fuera con su sesión pregrabada y así evitar que el show del mega DJ del momento sea igual en el CIRCUIT que en cualquier otra fiesta? Pues claro. Pero tampoco pasa nada si ante un pabellón lleno de maricas sudorosas le dan al play y se olvidan de las mezclas: porque los DJs, querida amiga, no sólo ponen la música. También se encargan de los efectos, de los loops, de los subidones y los bajones y eso rara vez lo van a llevar preparado en una sesión. Porque quién sabe si el público de esa noche te va a reaccionar mejor con unos agudos por aquí o unos bajos por allá.








