9.- ¡SÓLO QUIEREN EL DINERO GAY!
Ay, pobrecita. ¿Te has hecho daño al caerte del guindo?
Sí, has descubierto la fórmula de la Coca-Cola (Gay, claro): los empresarios quieren hacer dinero. En realidad tú también quieres hacer dinero, porque nadie vive del aire (salvo Victoria Beckham, que no ingiere otra cosa). Lo que pasa es que hay alguien que ha encontrado un nicho de mercado entre los maricones y sucedáneos y se está aprovechando de ello. Tal vez a ti te parezca mal porque eres de los que creen que el colectivo LGTB es como… yo qué sé, el S.H.I.E.L.D. de los cómics de Marvel y debería ser incorruptible y luchar por el bien común y bla, bla, bla.
Pero luego no te veo quejarte cuando otras empresas pretenden sacarte el dinero intentando venderte algo basándose en tu sexualidad. O sí. ¿Te has quejado por el anuncio de Invictus? Porque sé de más de un gay (y dos) que se ha comprado la colonia porque el modelo del anuncio está muy bueno. Maricón, pero si hasta hizo una gira mundial promocionando la fragancia sólo porque está bueno y a las féminas y a las mariconas las ha vuelto locas.
Eso sí, puedes estar tranquilo y apaciguar a la mariactivista que llevas dentro, porque el Circuit se vende como un festival gay pero no tiene nada que ver con el «Orgullo«. Que si lo tuviera tampoco me parecería mal (siempre que no pretendan suplantar el verdadero Orgullo por esto). Pero en los carteles del Circuit no hay banderitas arcoiris ni menciones activistas que puedan hacerte hervir la bilis.
De hecho hasta se inventan cosas para parecer más culturales, que sinceramente pueden dejar de hacerlo. No pasa nada. Se pueden hacer cosas para gais sin necesidad de que sean activistas, de verdad.











