¡Qué lista es la tía!
Si ya habíamos dejado de hablar de ella porque su Crazy Stupid Love no nos ha durado ni una semana en el iTunes de la redacción y el videoclip nos dejó con más ganas aún de ver el Androgénico de La Pelopony (por aquello de saber de qué nuevas y musténianas formas se inspirará la inglesa), Cheryl Fucking Tweedy ha decidido que sigamos hablando de ella.
¿Y cómo lo ha hecho?
¿Ha sacado un single buenísimo que la encumbra como la súper estrella del pop que parece que va a ser cada vez que saca álbum pero luego no?
¿Ha anunciado un featuring en el nuevo disco de Madonna?
¿Ha decidido hacer una gira por Soria Europa y así promocionarse?
¿Y qué ha hecho?
SE HA CASADO EN SECRETO
Porque si no vendes discos, al menos vende revistas.
Y ella, que es muy consciente de su status como reina del corazón en UK, no se lo ha pensado dos veces y justo durante la final de esa cosa del fútbol que nos ha estado dando por saco las últimas semanas subió a Instagram esta foto:
¿Puede alguien explicarnos dónde estába sentada con las piernas tan abiertas cuando se hizo la foto?
Con el siguiente texto:
«Normalmente no hablo de mi vida privada pero para detener la especulación quiero compartir mis felices noticias… Jean-Bernard y yo nos casamos el 7/7/2014.. <3 Estamos muy felices y ansiosos por avanzar con nuestras vidas juntos…«
«Normalmente no hablo de mi vida privada» MIS COJONES
¿Y con quién se ha casado Cheryl?
Pues con Jean-Bernard Fernandez Versini, al que los medios definen como «un emprendedor que dirige un negocio de restaurantes pop-up y divide su tiempo entre Saint Barts y la riviera francesa«. Es decir, un vivalavida que con el rollito de ser francés, se ligó a la Tweedy Cole y se casó con ella en menos de tres meses. TRES MESES. Ni siquiera nosotros somos tan rápidos, maricón.
Juan Bernardo Jean-Bernard no es, por decirlo suavemente, el yerno que toda suegra inglesa está deseando tener. Por lo que dicen los tabloides de la Gran Bretaña parece que eso de los «restaurantes pop-up» es una cosa muy rara porque sólo abrió uno durante el Festival de Cannes y luego se cerró. En 2002 el New York Times habló de él en un reportaje en el que hablaban de los ricachones europeos que iban a la ciudad cargados de pasta a hacer mamading vivir un Magaluf salir de fiesta a lo bestia.
Los llamaron «Eurotrash«.
A nosotros lo que más nos perturaba es que nos recuerda a Nacho Polo:
¿Acabará Cheryl haciéndose un Víctor Sandoval?





















