El cabaret. Ese género tan olvidado por el público y que nosotros amamos tanto. Porque reconozcámoslo, nos ponemos una peluca, unas medias de rejilla y unos tacones y nos volvemos más locas.
El Teatro Alfil de Madrid recupera Cabaré de Caricia y puntapié, ganador del Max al Mejor Espectáculo Musical en el 2010. Y nos alegramos mucho de que haya vuelto. Se echaba en falta un montaje así, en el que se luzca la desvergüenza y el descaro. Y es que nosotras somos muy descaradas. Ya lo sabes
En las dos horas de espectáculo asistimos a un cabaré-tesis. Y es que el hilo conductor es la presentación de una tesis doctoral que se pretende demostrar que el triángulo AAV (Amor-Violencia-Vecindario) es posible. Y vaya que si lo demuestran. Apoyados en las peculiares canciones de Boris Vian, asistimos perplejos a un carrusel de personajes absurdos que tratarán de defender la tesis del protagonista.
¿Hemos dicho protagonista? Atención chasers: el espectáculo está protagonizado por el guapísimo osezno Jorge Usón
Pero ¿no has tenido bastante con el Madbear?
Y junto a él se encuentra Carmen Barrantes, que también es muy guapa, pero en este web nos tira mucho el pelo en el pecho… y de eso Carmen no tiene (afortunadamente).
Lo que si poseen ambos son unas voces maravillosas («voces divinas» que diría Mónica Naranjo), pero además de cantar también bailan e interpretan en una variedad de registros tan diferentes que dejan al público clavado en la butaca. Cabaré de Caricia y Puntapie es un soplo de aire fresco: desparpajo, humor absurdo, crueldad, transformismo, sangre, humor y sexo sin caer en ningún momento en la chabacanería. En resumen: Imprescindible.
www.youtu.be/rx7xrSD43QQ










