¿Te acuerdas de Dennis Rodman? ¿No? ¿Siempre has sido así de marica?
Bueno, pues Dennis Rodman era un jugador de la NBA muy loquis que la liaba parda partido sí partido también. Excéntrico como él solo, se presentaba a los partidos con unos pelos que ni Britney en plena abstinencia de Xanax. Y claro, llegó un momento en que daba igual lo bien o lo mal que jugara (nosotros no vamos a entrar a valorar eso porque no tenemos ni idea).
Pero hubo un tiempo en que Dennis Rodman era un chico normal (en una edad especial y sin fantasía en el pelo):

Con el tiempo Dennis fue cogiendo confianza en si mismo y empezó por lo que empezamos todos: con las decoloraciones capilares y los tatuajes.

Consciente de la atención que empezaba a despertar, Dennis Rodman se convirtió en un icono de… de… de algo indeterminado y acabó posando medio en bolas y haciendo películas y saliendo en series y documentales sobre su vida.



Cuando Dennis se retiró de la NBA terminó por volverse loco del todo. O loca, como prefieras. Dijo que su último partido lo jugaría en pelota picada y GRACIAS A DIOS no fue así. Aunque habría tenido su gracia ver tanta pelota suelta.
Así que una vez colgó las Nike, decidió sacar del armario (de su novia) todo lo que le quedaba bien. Dennis, que estuvo un tiempo casado con Carmen Electra y que incluso tuvo un rollete con Madonna (que más tarde afirmó que Rodman en la cama era un patán), terminó por confirmar lo que todo el mundo menos su tía la de Wichita había sabido siempre: Que, como mínimo, era bisexual.



Total. Que a sus 52 años a Rodman se le ha ido del todo la pinza. Bueno, la pinza y el tendedero entero.
Y es que Dennis se plantó así de golpe en Corea del Norte para visitar a su gran amigo Kim Jong-Un y hacerse unas fotis muy monis con el dictador comunista que pretende declarar la guerra al mundo por una mariconada de maniobras militares de las que ya te habamos hace un tiempo.

Y claro, como ahora no tiene contrato con ningún equipo ni nada de eso pues no se corta un pelo a la hora de elegir modelitos y podemos verle vestido de:




Desde hace unos años colabora en el programa The Apprentice junto al multimillonario y calvo Donald Trump, ese programa en el que unos ejecutivos random se pelean por un puesto de trabajo (y que en España se intentó en La Sexta y duró menos que un contrato de becario en el Grupo Planeta).
Pues todo este rollo de post y fotos estrambóticas ha sido sólo para mostrarte sus últimas pintas. La pasada semana se celebró en Nueva York la fiesta de despedida de la última temporada del programa y Rodman decidió demostrarle al mundo lo que pasa cuando un señor de 2 metros y 100 kilos, con medio siglo encima, decide convertirse en una cosa extraña que es como si RuPaul entrara en una tienda de suplementos para musculocas en la que también venden papel pintado para habitaciones infantiles (¿Por qué no? ¿Eh? ¡Es un mercado sin explorar!) y de repente Argi ETA Intereconomía Bin Laden Abu Nazir ALGUIEN pusiera una bomba y todo le estallara encima a la pobre travesti.

Y con esta maravillosa imagen que seguramente te está haciendo reflexionar sobre la dirección que está tomando tu vida, te ha hecho recapacitar sobre tus excesos en cuestión de vestimenta, maquillaje, peluquería y alcohol; y que te va a provocar pesadillas hasta el fin de tus días (algunos probablemente ya os habéis arrancado los ojos a mitad del artículo) os dejamos.
Felices sueños, maris.










