- El juzgado de apelaciones pone en libertad bajo fianza a la chica que fue condenada por hacerse pasar por un hombre para tener sexo (con un dildo) con una de sus mejores amigas.
Hace cosa de un año te contábamos la historia de una chica que había conocido a un chico por internet y después de acostarse con él cuatro veces descubrió que el chico era en realidad una amiga suya con un dildo. La chica, cuyo nombre no se conoce, se creyó las excusas que Kye (el supuesto chico) le ponía para follar sin verle: que había tenido un accidente de moto, los médicos le habían encontrado un tumor en el cerebro y tenía una cicatriz enorme que le daba vergüenza que ella viera.
En el último encuentro sexual la chica tocó la cabeza de Kye y su mano se enredó en un montón de pelo, se quitó la venda y descubrió a su amiga Gayle vestida con un bañador, unas vendas presionándole el pecho y un dildo con el que la estaba penetrando. La policía encontró a Gayle después de que ésta intentara suicidarse tirándose por un puente y aún llevaba consigo el gorro, las vendas y el dildo.
Gayle fue condenada a ocho años de prisión por asalto sexual con penetración.

Pero ahora Gayle acaba de ser puesta en libertad bajo fianza porque según el juzgado de apelaciones su encarcelamiento la pone en peligro y hay varias cosas en la sentencia original que no acaban de estar claras.
En su momento Gayle se negó a ofrecer su versión de la historia cuando fue detenida, pero durante el juicio explicó que todo era parte de una fantasía a la que las dos chicas jugaban voluntariamente en la que ella se hacía pasar por un chico, Kye.
El juez, además, hacía mención en la sentencia a unas «difusas líneas de género» y a varios problemas de salud mental detectados por los psiquiatras que hablaron con Gayle. Eso llevó a algunos medios a especular (con lo que le gusta especular a los medios ingleses) sobre que, tal vez, Gayle no sea una mujer lesbiana sino un hombre trans. La teoría está bastante cogida por los pelos pero el caso planteó un debate importante en los medios sobre hasta qué punto una persona está obligada a decir la verdad a la hora de acostarse con otra y que se entienda que hay consentimiento por ambas partes. Lo más peligroso de esa sentencia, como señalaba Matthew Scott en The Telegraph, es el uso del dildo; no por parte de Gayle, que parece -recalco el «parece»- claro por qué lo utilizaba, sino en el supuesto caso de un hombre trans con una prótesis o un pene creado quirúrgicamente ¿está obligado a contarle a la otra persona todo sobre su pasado y su vida como no lo está cualquier otra persona?
Evidentemente, con los datos de los que disponemos hasta ahora, ambas situaciones no tienen ningún tipo de relación salvo que realmente la relación entre las dos amigas se basara (de forma mutua) en que Gayle era Kye. Pero tal y como apuntó un profesor de derecho durante el debate, cualquier forma de engaño para conseguir acostarte con otra persona (mentir sobre tus sentimientos, engañar sobre tu status social…) implicaría que el consentimiento del acto es nulo, con lo que legalmente (y de forma fría y lógica) estás cometiendo un delito.
En cualquier caso, ahora Gayle está en libertad bajo fianza y tendrá que esperar al próximo año para enfrentarse a un nuevo juicio.
Fuente | The Sun









