Con la Ley Integral de Transexualidad recién aprobada en la Comunidad de Madrid y a falta de que alguien se ponga de acuerdo de una vez para formar gobierno en España y trabajar en una ley a nivel estatal, se siguen dando pasos para ayudar a las personas trans y mejorar su calidad de vida.
El Ayuntamiento de Barcelona, a través de su concejalía de Ciclo de Vida, Feminismos y LGTBI encargó hace un tiempo un informe para conocer la realidad de las personas trans en materia de salud, y ¡oh, sorpresa! han descubierto algo que cualquier persona trans les podría haber dicho sin informes ni nada: que la cosa es, básicamente, un poco cuadro. El informe no lo dice así claro, el informe dice que se está «muy lejos» de que la experiencia transexual se reconozca del mismo modo que otras identidades sexuales dentro de la infinita diversidad de género que caracteriza a los seres humanos de la sensibilidad. ¿Y por qué? Pues, básicamente, porque la transexualidad a día de hoy se siga tratando como una enfermedad y se crea un «paradigma patologizador«.

Así que el Ayuntamiento ha emitido un comunicado en el que asegura que se suma a las demandas del colectivo, y la concejal Laura Pérez ha dicho que apuestan por fomentar dentro del Centro Municipal de Recursos LGTB de Barcelona (que se creó hace poquito con la ayuda de varias organizaciones LGTBQWERTY de la ciudad) un Servicio de Acogida y Acompañamiento Trans a través del cual se apueste por un modelo «respetuoso» que ayude a las personas trans a mejorar su calidad de vida en los ámbitos sociales y sanitarios (y de paso erradicar la transfobia, aunque esto va a costar un poquito más).
Por lo pronto desde el consistorio planean desarrollar campañas de sensibilización y visibilización tanto de la realidad del colectivo trans como de los efectos que tiene la transfobia, dirigidas a profesionales de servicios públicos (que no queremos una Kim Davis en casa, gracias). Además se garantizará que los centros educativos y de salud traten a los menores trans según el género con el que se identifican y también se asegura que todas las personas trans podrán utilizar su nombre escogido en los trámites municipales aunque no hayan hecho el cambio aún en el registro civil.
Para que la cosa no se quede en un montón de buenas intenciones, el Ayuntamiento ha pedido a la Generalitat que formen un grupo de trabajo conjunto para que estas medidas se extiendan más allá de la ciudad de Barcelona y se asegure, por ejemplo, la atención correcta a las personas trans en todos los centros de atención primaria.
Vale, no es una Ley Integral, pero por algún lado hay que empezar.
Fuente | El Periódico











