Al menos eso es lo que piensa el padre (o la madre, porque no sabemos quién ha sido) de un niño de siete años que se ha quejado a la Advertising Standards Board, órgano regulador de publicidad de Australia, de que su hijo padecerá graves secuelas psicológicas tras ver como se besan dos mujeres en televisión. Y la culpa la tiene el nuevo anuncio de Kellogg’s.

El anuncio muestra a diversas mujeres y durante apenas un segundo se ve a dos de ellas besándose, suficiente para que el hijo del denunciante se traumatizara. En la denuncia se puede leer que los espectadores no tienen que aguantar cómo se les restriegan lesbianas en la cara todo el rato.
Afortunadamente, tanto la marca de cereales como el comité de regulación han enviado a paseo al reclamante. Teniendo en cuenta la brevedad de la escena, la única explicación que encontramos a todo esto es que haya hecho una captura de la imagen y le hayan hecho una naranja mecánica al pobre crío.
La marca de cereales ya fue objeto de boicot en 2014 al patrocinar el Orgullo Gay de Atlanta.
Fuente | LGBTQNation










