Ya dijo Adele en una entrevista hace un tiempo que ella está dispuesta a apoyar a su hijo, Angelo, en lo que sea. ¿Que el niño se echa novia? Fenomenal. ¿Que se echa novio? Fenomenal también. ¿Que se quiere vestir de la princesa Anna de Frozen? Pues más fenomenal todavía.
Estoy muy orgullosa porque haya nacido de mi vientre. Esa persona que está empezando a andar y a tener independencia. No puedo esperar por saber quiénes serán sus mejores amigos; quién va a ser su novia o su novio o qué películas le van a gustar. Siempre le apoyaré sin condiciones en todo aquello que quiera hacer o ser.
Y cuando Adele le dijo eso a la revista Time en diciembre del año pasado lo decía en serio. Hace unas semanas Adele y su pareja (y padre de Angelo), Simon Konecki, se fueron a Disneyland y pasaron por la Disney Store. Y ¿qué quería el niño? Pues el disfraz «Anna Deluxe Coronation Costume» de la película Frozen.

Y Adele y Simon se lo compraron. Porque ¿qué más da si al niño le hace ilusión vestirse de princesa, hombre ya?
Nosotros, evidentemente, aplaudimos este gesto porque es una bonita forma de decirle a todas esas madres pesadas, cansinas y anticuadas (Hello, One Million Moms!) que los roles de género impuestos por la sociedad cada vez están más desfasados y que al final lo importante es que los niños sean felices. ¡Si hasta le compraron zapatos a juego! ¡¿Cómo no vamos a adorarla?! ¡¡¿¿CÓMO??!!
Ah, también aplaudimos que el guardaespaldas buenorro de Adele siga ahí, vigilante.
Fuente | Daily Mail












