Malas noticias para la redactora de la Shangay que se emocionó al traducir una noticia y creó alarma social para conseguir muchos comentarios y shares en Facebook nada:
Rusia no prohibirá las salidas del armario porque la propuesta de enmienda de ley que presentaron los dos diputados del Partido Comunista ruso no va a ninguna parte.
Ya os contábamos en nuestro artículo que aunque la propuesta era repugnante aún no se había aprobado en ningún sitio, y que aunque era necesario que estuviéramos atentos para ver si Rusia daba un paso más en la institucionalización de la homofobia no había necesidad de sacar las metralletas a pasear porque aún se tenía que votar la propuesta de prohibir a los gays (a las lesbianas no, porque entendían que son más «racionales» que nosotros -ingenuos…-) salir del armario o mostrar su afecto en lugares públicos.
El Comité de Ley Constitucional ruso acaba de votar en contra de forma unánime a la propuesta de los diputados Ivan Nikitchuk y Nikolai Arefyev que proponía multar (con penas económicas y hasta de cárcel) a los gays que se atrevieran a salir del armario en un lugar público o a darse la mano en mitad de una plaza. Así la Cámara Baja rusa tumba la ley recomendando de forma unánime que no se apruebe en el parlamento.
El problema, porque sigue habiéndolo, es que uno de los motivos por los que se ha rechazado la ley es que está escrita de forma vaga y demasiado generalista, así que es probable que los mismos gilipollas diputados que la presentaron vuelvan a la carga y la presenten de nuevo con modificaciones para ver si así cuela.

Lo curioso del caso es que aunque tanto Nikitchuk como Arefyev aseguraban que presentaban la ley después de haber recibido muchas cartas de votantes preocupados por el auge de la homosexualidad, pero lo cierto es que cuando la ley se empezó a gestar en octubre de 2015 se encontró con bastante rechazo por parte de la sociedad rusa (incluyendo, y esto que alguien me lo explique, a los mayores defensores de la Ley de Propaganda Homosexual como Vitaly Milonov).
Esto no significa que la situación del colectivo homosexual en Rusia haya mejorado. Hay que recordar que gran parte de la opinión pública rusa se muestra claramente homófoba, con un 88% mostrando su apoyo a la Ley de Propaganda. Además un 54% de los rusos cree que la homosexualidad debería ser prohibida y criminalizada.
Fuente | Russia Today











