Estamos frente a un pequeño escenario, con sólo dos pies de micro y dos perchas. Y dos actores que comienzan pidiendo perdón al público por no tener presupuesto para más… ni falta que les hace. Cuando Maxi Mendía y Natalia Calderón salen a escena todo lo demás desaparece. Su compenetración es tal que funcionan como un huracán arrasando con todo.
Usando la «situación actual de la mujer» como hilo argumental, se desarrollan una serie de sketches cómicos, surrealistas e hilarantes que provocan la carcajada inmediata del público hilvanando perfectamente los diálogos con los momentos musicales donde se asoman las prodigiosas voces de Mendía y Calderón para dejarnos con la boca bien abierta.
Y es que Nano Cabaret es una mezcla de estilos perfectamente ejecutada: humor con música, picardía con reivindicación, comedia con un poco de drama… y unas pinceladas de humor negro y travestismo. A estos ingredientes se suman versiones, algunas muy disparatadas, de temas musicales por todos conocidos que abarcan todos los géneros musicales que se puedan imaginar: desde la copla hasta el jazz. Por cierto, nosotros reconocemos que el momento rap nos dejó desarmados y en ese momento decidimos que había que amar Nano Cabaret, por su descaro, su frescura, y su ausencia de complejos.
youtu.be/VoVjpVBYhWs










