Recuerdo que, hace un tiempo, estaba yo sentado en un bar del Gayxample tomando algo con unos amigos (sí, lo sé, qué sorpresa recordarme yo bebiendo) y comentando las tonterías que se encuentra uno por los perfiles de ligoteo. Que si a mí me ha escrito un tío que quería que le hiciera no sé qué, que si a mí me ha escrito otro que quería que le hiciera no sé cuántos… La conversación desvariaba y en un momento alcé la voz y exclamé: «Esto se nos está yendo de las manos. ¡Que venga Pedro Zerolo a poner orden!«
También recuerdo momentos en la redacción de esta web en los que (sí, también estábamos bebiendo) alguien ha dicho algo que nos ha indignado profundamente como un «no me gusta ABBA» o un «no me sé la coreografía del Vogue«, y el resto de los maricas de bien nos hemos girado indignados y hemos alzado al cielo el grito de: «¡Va a venir Zerolo a quitarte el carnet de marica!«
Seguramente ahora mismo estés planteándote qué clase de artículo homenaje estoy escribiendo yo sobre Zerolo contando esas tonterías. Pero esas tonterías son un ejemplo de lo importante que Zerolo ha sido para el colectivo LGTB en este país. No era un activista más. No era un político homosexual más. Zerolo, gracias a su trabajo, a su valor y a su constancia en la lucha por nuestros derechos se convirtió en un símbolo para todo el colectivo.
Hace un año y medio Zerolo comunicó que comenzaba una lucha contra un cáncer de páncreas que, finalmente, se lo ha llevado. Pero Zerolo deja atrás mucho por lo que debemos estarle agradecidos. Y no sólo nosotros, todo el país. Sin excepciones. Sí, incluso ese cura que (como muy bien recuerdan en El País) dijo que ese cáncer era un «castigo divino«. También los que llevaron esa ley al Tribunal Constitucional y tuvieron que volverse a casa con el rabo entre las piernas (y sin pedir disculpas).
Pedro Zerolo junto a representantes de colectivos LGTB celebrando la aprobación de la ley del matrimonio igualitario en el Congreso de los Diputados en Abril de 2015 (Foto de Uly Martín)
Zerolo luchó por los derechos de gays, lesbianas, transexuales y bisexuales; pero fue una lucha que convirtió a España en un país más libre y más tolerante. Es lo que tienen las personas como él, que sus acciones nunca llevan a una sola reacción. Zerolo fue uno de los padres de una ley pionera a nivel mundial que, cuando se aprobó hace ya diez años, equiparó los derechos de todos los ciudadanos (sin renunciar a nada) de este país para amar a quien quisieran amar sin tener que justificarse. Y diez años después se ha demostrado que, al contrario de lo que pregonan los de las cavernas, el matrimonio igualitario no es una derrota de la humanidad: es una victoria de la igualdad y, sobre todo, del respeto y del amor.
Pedro Zerolo y Jesús Santos contrayendo matrimonio en una ceremonia oficiada por Trinidad Jiménez en octubre de 2005 (Foto de Uly Martín)
También fue el responsable de la ley de identidad sexual que, de nuevo, sentó precedente al reconocer muchos de los derechos por los que las personas transexuales han estado años luchando. Y desde su nombramiento como responsable de ONG y Movimientos Sociales en el Partido Socialista continuó con la batalla por conseguir una sociedad más justa para todos y cada uno de nosotros.
Zerolo consiguió algo que muy pocos consiguen: ser un icono. Pedro ya no podrá venir a quitarte el carnet de marica, ni podrá seguir poniendo orden; pero siempre estará ahí como ejemplo y como referente para el colectivo LGTB. Por lo que ha sido, por lo que es y por lo que seguirá siendo.
Pedro Zerolo abraza a su marido tras recibir el Premio Carmen Cerdeira a los Derechos Civiles en abril de 2014 (Foto: EFE)
La FELGTB (de la que Zerolo fue presidente desde 1997 hasta 2003) ha convocado para esta tarde a las 19:00 un homenaje en la emblemática Plaza de Chueca para reconocer la labor que Zerolo en su lucha por la emancipación personal, donde según él residía la felicidad.
Además la misma FELGTB también ha creado una petición online para que el Ayuntamiento de Madrid cambie el nombre de la Plaza Vázquez de Mella por el de Plaza Pedro Zerolo; una forma de devolverle a Zerolo el cariño que todos y todas le hemos tenido y de reconocer la enorme aportación que realizó a la sociedad.
Esta tarde, a partir de las 15:30, se instalará en el Ayuntamiento de Madrid su capilla ardiente para que los ciudadanos puedan pasar a presentar sus respetos.
El año pasado Pedro no pudo estar en la Marcha del Orgullo Gay de Madrid por culpa de su enfermedad, y por desgracia ya no podrá volver a manifestarse con nosotros por los derechos del colectivo. Pero puedes marchar tranquilo, Pedro. Ve preparando los arcoiris y tranquilo, que por aquí no pensamos dar ni un pasito atrás.
Una rosa ocupa hoy, martes 9 de junio, el escaño de Pedro Zerolo. (Foto de Álvaro García)










