En los años 60 en Estados Unidos la homosexualidad era considerada una enfermedad que se podía curar.
Que sí. Que mucho hablamos en esta web de Stonewall y de lo que ello significa (o debería significar) a pesar de que para muchos maricones eso del Orgullo sólo sea una excusa para subirse a una carroza, meterse un par de rayas y escuchar el Duro de Pelar de Rebeca, ya sea la versión Aurgi o la de toda la vida. Pero no nos cansamos de insistir en que es algo muy serio. Y si no, que se lo digan a esos cientos de homosexuales que fueron sometidos a terapias de electroshock con la finalidad de curarles de su enfermedad. O a aquellos que fueron lobotomizados. Esta situación insostenible tenía que derivar tarde o temprano en el 15M un movimiento que pusiera fin a semejantes atrocidades. Así que, como ya sabéis, la noche del 28 de junio de 1969, en el famosísimo bar de ambiente Stonewall Inn, por primera vez, los homosexuales que allí estaban se enfretaron a la policía en una de las múltiples redadas que solían tener lugar en los clubs de hombres nocturnos bares de maricones, que por cierto, estaban controlados por la mafia.
Fobiahomo cuenta mediante piezas independientes, muchas de ellas basadas en hechos reales, cómo se produce esa evolución. La obra comienza con un speech político en el que se anima a «denunciar» a esos enfermos con un discurso que a día de hoy nos sigue resultando terriblemente familiar: no para estar contra los homosexuales, sino para ayudarlos a tener «una vida normal». Ese mensaje cala en la población norteamericana y en la función se muestra desde múltiples puntos de vista: desde el homosexual que se atormenta a sí mismo por no aceptarse a la familia que no sabe cómo comportarse cuando uno de ellos es homosexual, pasando por aquellos que son internados y sometidos a terribles terapias, o aquellos que quieren luchar contra una situación tan injusta pero se desaniman al considerarlo una misión titánica.
Es una obra que no sólo es recomendable para el público con sensibilidad especial LGTB, sino también para las mariliendres el público heterosexual porque muestra con una extrema crudeza una realidad que no se debe olvidar, una parte de la historia que suele pasar desapercibida fuera de los colectivos LGTBQWERTY.
Y sobre la obra en sí, ya sabéis que en esta vuestra web de referencia web nos gusta ser muy claros. Cuando no nos gusta algo lo decimos, pero cuando algo nos gusta… lo proclamamos a los cuatro vientos. Y estamos en esa segunda situación. Fobiahomo es un texto construido con sketchs perfectamente hilvanados que construyen una historia donde los hechos reales se equilibran perfectamente con momentos dramáticos sin olvidar un contrapunto de comedia. Y todo en una dosis perfecta. A eso le sumamos unos actores que se enfrentan al desafío de interpretar a varios personajes durante la función, algo que resuelven de forma espectacular y una dirección que sólo podemos calificar de magistral. Así que por parte de la Redacción sólo podemos decir:
¡BRAVO!
Por cierto, os aseguramos que nadie ha pagado por este post.













