Recordarás (y si no lo recuerdas tampoco pasa nada) que hace unos meses Michael Sam, un jugador de fútbol americano que estaba a punto de convertirse en jugador de la NFL salió del armario y todo fue maravilloso. A nosotros la noticia nos dio un poco igual, pero ya sabes cómo son estas cosas: el mundo LGTB se revolucionó y de repente Michael Sam se convirtió en el ejemplo a seguir.
Desde su salida del armario la vida de Michael ha sufrido más idas y venidas que el hijo de Chabelita y Alberto Isla: le ficharon en un equipo de Saint Louis, luego se fue a uno de Dallas, se lió parda cuando ganó no sé qué y le dio un beso a su novio en la tele y ha sido elegido como uno de los Hombres del Año para la revista GQ (que hasta le dedicó una portada).
En esa misma revista a Michael le hicieron una entrevista en profunidad y además de hablar de su familia y de lo cabrones que eran sus hermanos cuando él era pequeño, confesó que a día de hoy no saldría del armario de la misma forma en que lo hizo. «Si dependiera de mí, nunca lo habría hecho de la forma en que lo hice, nunca lo habría dicho como lo dije«.
Y es que parece ser que, al final, no es que Michael saliera del armario si no que le hicieron un pequeño outing. «Habría hecho lo mismo que hice en Missouri, que fue decírselo a mi equipo y a mis entrenadores y lo habría dejado ahí«. Pero ya sabes cómo son estas cosas: tú se lo cuentas a tu madre y al día siguiente toda tu familia lo sabe: «Pero los cazatalentos lo sabían, los periodistas lo sabían, y hablaban unos con otros y salió a la luz. Si no hubiera tenido el año que tuve, a nadie le habría importado.«
Si te sirve de consuelo, querido Michael, a nosotros no nos importó demasiado. ¿Y por qué hablamos de ti ahora? Pues porque los maricas son así y les gustan estas cosas y nos debemos a nuestro público. Además al final tu historia nos resulta curiosa porque aunque dices en la entrevista que algunos podrían pensar que si no hubieras salido del armario tu posición en las listas de fichajes habría sido mejor, nosotros somos de la opinión de que si no llegas a salir del armario no te conoce ni el tato. ¿O por qué te crees que eres portada de la GQ, alma de cántaro?
Es más: si no te hubieras hecho famoso por salir del armario ¿te iban a grabar bailando medio desnudo en una discoteca gay? ¿EH? ¿EH?
www.youtu.be/SStV0hnem5I
Michael comenta también que cuando llegó a Saint Louis la gente le recibió bien pero le dio la sensación de que eran un poco falsos «No sabían cuál iba a ser mi futuro. Como cuando encuentras un perro callejero, no quieres acercarte demasiado. En Dallas, allí fueron más hospitalarios.«
Eso sí, Michael, que confiesa que no esperaba que la reacción a su salida del armario fuera tan enorme, espera que haya otros jugadores profesionales que salgan del armario en la NFL. De hecho está convencido de que acabará pasando.
No entendemos esta foto, Michael
Como buen gay que es, aunque seguramente no la conozca (y eso que se lleva visto lo visto últimamente), Michael hace un Mónica Naranjo y suelta un: «No me arrepiento de nada. Creo que todo sucede por una razón.«
Y con ésta ya es la segunda vez que escribo sobre Michael Sam y pongo un titular de mentirijilla.
«¡Cari! Que he vuelto a salir en Estoy Bailando«
Michael, si no fuera porque me pones burro, me caerías muy mal.











