Cada semana sale algún deportista de élite del armario. Menos en el mundo del fútbol, que antes saldrán los vídeos de Do What You Want y Androgénico que ver a un jugador de primera división diciendo que es gay.
El caso es que el deportista marica de esta semana es el nadador australiano Ian Thorpe que, tras años negando la evidencia, ha reconocido finalmente en una entrevista que le gustan los hombres. ¡Vaya novedad!
Tras haber ganado nueve medallas olímpicas y varios campeonatos del mundo, Ian ha vivido un drama de vida que vamos, ni las TV Movies estas alemanas que emite en Antena 3 los fines de semana. Depresiones, enfermedades, tentativas de suicidio… un cuadro que dejaría a María Luisa Santiago como una mujer cuerda y sensata. Así que al menos ahora tiene una buena noticia: va a triunfar como la Coca-Cola en Instagram podrá llevar su vida con normalidad sin miedo al qué dirán.


Y es que aunque a los homosexuales de a pie nos parezca demodé esto de salir del armario públicamente, en el caso de figuras relevantes de la sociedad les supone una presión más difícil de asumir de lo que a priori pueda parecer. Solo hay que ver, por ejemplo, la liga española de fútbol. O la lista de Promusicae.















