Seguro que a todas os da miedito el compromiso. Porque, ¿a que se está bien follando saliendo y entrando cuando uno quiere sin tener que dar explicaciones a nadie? Pero, ay amiga, cuando se está al otro lado y una quiere asentarse y termina enamorada de un chulazo que sólo piensa en ir al cuarto oscuro cada sábado… entonces te ves convertida en toda una dramaqueen. Seguro que te has sentido identificada en una de esas situaciones (y apostamos a que ha sido en la segunda) y es lo que le ocurre al protagonista de Mi novio es gay que justo antes de casarse se vuelve una Britney histérica y se replantea todita la relación. ¿A que te sigues sintiendo identificada?

El sexo, los celos, la desconfianza, el compromiso, y en definitiva, el amor, son los temas que nos presenta Jesús Amate mediante diferentes episodios en los que mezcla la realidad con un mundo onírico pero siempre en clave de comedia, aunque desde luego el texto bebe de muy distintos géneros (¿A que nos ha quedado una frase muy de revista seria?) Maricón, para que lo entiendas: la obra va de dos osas que se quedan trastornadas antes de casarse. Como si se hubieran metido un montón de popers. ¿A que ahora lo tienes todo más claro y ya te da igual lo que significa «onírico»?

Con una puesta en escena sencilla (si la hubieran programado en el Matadero hubiéramos dicho «puesta en escena moderna») y casi casi sin artificios podemos vernos reflejadas en situaciones que, a pesar de ser cotidianas, no dejan de sorprendernos. Porque cari, vamos a ver: seguro que la primera vez que escuchaste lo de la lluvia dorada dijiste «qué ascoooooo». Y ahora… esto… ejem. Mejor no entremos en detalles ¿verdad? Pues eso. Que vayas a ver la función, que está todos los domingos en el Teatro La Strada y si eres un oso/chaser/chubby/cub/otter o similar llévate condones porque tienes muchas posibilidades de acabar bien la noche.
httpvh://youtu.be/LL_yzWDB3JU









