Los tres alumnos que protestaron contra la homofobia de su profesor se enfrentan ahora a una pena de cinco meses de cárcel por desórdenes públicos.
[divider]Actualidad | Alerta Homo[/divider]
Seguramente recordaréis la historia de Domingo Neira, un profesor de la facultad de Cencias de la Educación de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) que se permitía introducir en sus clases perlas homofóbicas como que “los homosexuales carecen de hombría y no pueden educar», “la homosexualidad es contagiosa” o que no tenía reparos en equiparar la homosexualidad con la zoofilia y la pederastia. Este lunes 3 de octubre tres de sus estudiantes serán juzgados por haber participado en un escrache en el que protestaban contra la homofobia de su profesor.
Muchos de los que han asistido a clases con Neira recuerdan que era habitual este tipo de comentarios en contra de todo criterio científico y pedagógico, dichos alegremente en nombre de una mal entendida libertad de cátedra. De hecho, Neira se definía a si mismo como un pensador que buscaba “crear conciencia crítica” entre sus alumnos mientras incluso desde la mismísima Xunta pepera de Galicia consideraban inadmisibles sus declaraciones.

Cuando algunos de sus estudiantes empezaron a protestar porque semejantes afirmaciones se pudieran escuchar en un ámbito académico, Neira hizo su tournée mediática concediendo varias entrevistas a medios de comunicación en las que insistía en sus posturas homófobas y, lejos de arrepentirse, daba titulares como “La homosexualidad es una alteración congénita o vicio”. Aunque al principio el Decanato de la Universidad no respondió a las quejas de los alumnos, finalmente decidieron ponerle un castigo de mentirijillas apartar al docente durante unos meses en 2013, tras los cuales volvió a la universidad, esta vez impartiendo clases de otra asignatura en el curso 2014/2015.
A muchos les pareció mal esta decisión de la Universidad y la veían como un intento de apartar al profesor hasta que se calmasen los ánimos. En mayo de 2015 un grupo de 70 estudiantes entraron al final de su clase en el aula donde estaba Neira protestando por la leve sanción impuesta y pidiendo su cese definitivo de la docencia. Antía, una de las acusadas, insiste en que la acción, con banderas arcoíris y carteles, fue totalmente pacífica y tuvo lugar cuando la clase ya había terminado.

Ya os contamos hace unos meses que fueron la secretaria general de la Universidad, Consuelo Ferreiro, y la vicedecana de la facultad, María Jose Mendez, las que denunciaron a tres de estos 70 alumnos (Antía, Mario y Atanes) y que la Fiscalía pide cinco meses de prisión por un delito de desórdenes públicos, delito de vaga definición difícilmente aplicable en el caso de los hechos por los que se acusa a esos estudiantes
El pasado curso todavía hubo más protestas, como una besada en las que se pedía que la Universidad dejara de apoyar judicialmente a la parte acusadora en este juicio. Nos parece absolutamente inconcebible que una universidad pública tenga una postura tan corporativista, protegiendo a toda costa a su profesor y mostrando las uñas de esta manera contra sus propios alumnos.

Precisamente, este curso 2016/2017 la USC estrena un nuevo protocolo de actuación y una Comisión de Atención a las situaciones de acoso sexual o de acoso por razon de sexo, orientación sexual o identidad de género. Algo muy bonito en el papel y que parece totalmente hecho a medida necesario después de otro curso movidito en el que otro profesor de esta institución, Luciano Méndez, se hizo famoso al haber sido denunciado por sus comentarios sexistas. Hay que reconocer que la forma de actuar de la universidad ha sido muy similar en los dos casos, apartando al profesor de sus clases durante dos meses. Sin embargo, que nosotros sepamos, los alumnos que protestaron en su clase quitándose la camiseta y mostrando mensajes como “Asco y vergüenza en la USC” o “Excesivo tu machismo” no fueron acusados de provocar desórdenes públicos. Importante matiz.

[divider]Fuente: Absolviçom Antia,Mario e Martin[/divider]









