Estamos a 30 de enero y ya ha saltado el primero del año en liarla en twitter al decir que “La comunidad LGTB no me representa”.

Es un clásico de cada año, cuando se acerca el Orgullo. Siempre aparece el típico chico ofendidísimo con la vida porque es gay y el colectivo LGTB no le representa. Pero este año los Reyes Magos han venido pronto (o tarde) y ayer cantaron bingo. En concreto ha sido este chico, Javi, que está sufriendo mucho:

El Tweet levantó mucha polvareda. A ver, que tiene 11 retweets, sí; pero los hilos que han salido de él son legendarios. Básicamente porque a la gente le parece una idiotez decir “soy gay pero no quiero tener relación con el colectivo LGTB“. Lo que pasa es que aquí el amigo Javier está mezclando churras con merinas demostrando que no ha entendido de la misa la mitad (luego lo explico, tranquilo). Claro que también ha habido gente que le ha apoyado porque:

Y le ha mandado muchos mensajes privados que él ha publicado por todas partes para demostrar que no está solo. Que hay más gente gay que no cree que “la comunidad del anillo LGTB” le represente o se le tenga que relacionar con ella.

A mí cuando he descubierto la historia me ha dado la risa, evidentemente. Y al revisar uno de los hilos que han surgido de ese tweet me he encontrado a un twittero que le decía que Javi tiene toda la razón del mundo porque la “comunidad gay” no le representa para nada porque qué necesidad hay de subirse en tanga a una carroza.

El cabreo ha empezado cuando ese mismo le decía que a él le representan más los gays que dan discursos que no los de las carrozas porque, atención (y esto lo pongo semi-literal porque ha borrado el tweet), los gays “que leen” no se suben a las carrozas. Ay amiga, si yo te contara… Pero bueno, no me voy a entretener con el que ha dicho ese chico, porque cuando me ha dicho que no tenía ni idea de qué era lo de Stonewall casi me da un desmayo.

Así que me vuelvo a Javi, el que no se “siente representado“. Mientras hablaba con él me ha dicho una cosa que me ha hecho mucha gracia:

Sorpresa Javi, como te he dicho en Twitter, resulta que yo me dedico a escribir de estas cosas.

Como su primer tweet parece que no fue suficiente, Javi necesitó subir un texto para explicarse mejor. Se supone que el texto deja más clara su postura sobre el colectivo, así que he ido a leerlo… qué digo leerlo, a devorarlo, para ver si Javi me convence y resulta que estamos todos equivocados:

Vamos a analizar.

Javi empieza diciendo que los colectivos ya no son lo que eran. ¿Qué eran antes? ¿Qué colectivos? Luego mete en el mismo saco al colectivo LGTB, al feminista y al vegetariano.

Por lo que parece a Javi lo que le molesta es que el colectivo, que ya no es lo que era, ahora está formado por gente muy maleducada que “compite, ataca, insulta y demás burradas” a otros colectivos. Yo mira que llevo rato dándole vueltas al tema pero no consigo averiguar “contra” qué colectivo compite el LGTB. O el feminista.

Te in-Teresa
Tener grandes amigos gays (NSFW)

Y… ya está.

 

 

Eso es todo lo que se puede entender del texto de Javi porque aunque él dice que con todo lo dicho será muy fácil entenderlo, lo cierto es que no ha dicho absolutamente nada. Ha cogido un montón de palabras, las ha juntado (mal) y ya cree que ha explicado algo. Pero sólo ha dado vueltas a la misma idea sin acabar de desarrollarla, lo que ha llevado a que en twitter más de uno se lo haya merendado. Y cuando le ha pasado eso, se ha enfadado porque chica, qué necesidad tenemos de ridiculizar al que piensa diferente. El problema es que yo todavía no sé qué piensa.

Pero hay una cosa que pone en el texto que me ha hecho entender lo que le pasa a Javi: se ha encontrado con una persona “tóxica, separatista y ofensiva” que le habría dicho cualquier tontería y Javi no quiere que le relacionen con esa persona, que imagino forma parte de alguna asociación LGTB. Y lo gracioso de todo es que Javi, que dice no ser homófobo, ha caído en una trampa de primero de homofobia interiorizada: identificar al todo por una de sus partes.

Javi, decir que no perteneces al colectivo LGTB es una gilipollez como una catedral. Si eres gay, perteneces a ese colectivo. Si eres negro, perteneces al colectivo negro. Si tienes los ojos azules perteneces al colectivo de gente con los ojos azules. El colectivo LGTB no es una ideología a la que te puedas adherir o no, es algo que va en tu naturaleza. Cuando se legisla, por ejemplo, para proteger al colectivo LGTB frente a la discriminación se está legislando para ti; así que no puedes “salirte“.

Dentro del colectivo LGTB hay diferentes sensibilidades y formas de ver el mundo, hay muchas asociaciones que luchan por los derechos del colectivo, sí. Pero esas asociaciones no se representan más que a si mismas y a sus miembros. Por ejemplo, hay Asociaciones de Cristianos Gays que a mí no me representan. También hay gays en el PP, que tampoco me representan. Hay gays okupas, que tampoco me representan. Hay gays deportistas, que me representan todavía menos.

Nadie te está representando a ti, Javier. Te estás representando tú solito.

Lo que hacen esas asociaciones, normalmente, es marcarse unos objetivos y luchar por ellos. Conjuntamente o por separado. En el caso del Orgullo, pues suelen decidir por ejemplo el lema, sobre qué se va a manifestar la gente (que se quiera manifestar); o ayudan a los gobiernos a perfilar leyes explicándoles la realidad del colectivo (tu realidad). Así que aunque no todos me representen, o aunque ninguno me represente, están haciendo cosas por mí. Y por ti.

Lo que pasa es que has asimilado los estereotipos negativos que la sociedad heterosexual ha plantado sobre el colectivo al que perteneces, probablemente porque has sido víctima de la homofobia (y no me refiero a que te hayan agredido, sino a homofobias más sutiles), y ahora haces todo lo posible por separarte de ese grupo. Esto, que es un tema muy serio, lo explica maravillosamente bien el psicólogo Gabriel J. Martín en su libro “Quiérete mucho, maricón” (lo necesitas, no es broma) y se llama homofobia interiorizada.

La homofobia interiorizada es, en palabras de Gabriel, “la interiorización, en un homosexual, de la violencia simbólica contra los homosexuales“. Y es gracioso, porque en uno de los capítulos del libro Gabriel habla justamente sobre ti (aunque tú no lo sepas), sobre el gay que dice cosas como “en el orgullo gay se da una imagen pésima de los homosexuales“. He dicho “cosas como“, porque los argumentos con los que aparece la homofobia interiorizada son muchos y muy variados.

Te in-Teresa
En defensa de Miley o de los maricones homófobos

Y no me vengas con que no es un problema sólo del colectivo LGTB, que también hablas de feministas y vegetarianos. Porque a ti lo que te molesta no es que haya maricas, feministas o mascaflores agresivos: lo que te molesta es que te relacionen con el colectivo LGTB, que te “representen.

Para que lo entiendas: lo tuyo es tan absurdo como el que se enfada porque un negro le ha dado un empujón en la calle y se cabrea porque todos los negros son unos maleducados. Y tú precisamente que eres el que dice que vale ya de etiquetarse, que vale ya de encasillar a la gente, eres el primero en decir que TODO el colectivo LGTB tiene un problema porque dentro de él hay gente tóxica. Es decir, no es que no te gusten los miembros de un partido político porque defienden una idea concreta contraria a tu opinión, no es que digas que no te gusta que te relacionen con los vecinos de tu barrio porque apoyan la construcción de un centro comercial que a ti no te gusta: tú dices que TODO un colectivo al que se pertenece únicamente por una orientación sexual concreta no te represente y no quieres tener relación con él porque hay gente “tóxica” en él.

Lo cual es bastante irónico porque supongo que te imaginas qué tipo de persona es la que suele utilizar la generalización y la perpetuación de tópicos negativos sobre todo un colectivo como el nuestro para desacreditarlo ¿verdad?

Pero es que hay una cosa que se te ha pasado sobre el colectivo LGTB. Y es que en el colectivo LGTB también hay gente que no es tóxica. ¡Estás tú, melón!

Al heteropatriarcado le interesa que tú pienses así. Le interesa que te encuentres con un gay maleducado, zafio, agresivo, “tóxico” y te quedes con la idea de que es que todos los gays somos así. Le interesa que, como explica Gabriel en su libro, no hagas lo mismo con el “colectivo heterosexual”; que no veas el carnaval de Río y digas “a mí esas personas heterosexuale sno me representan”. ¿Y sabes por qué le interesa que pienses eso, que digas eso? Porque así es más fácil dividir y vencer. ¿Y sabes cómo lo consiguen? Vendiéndote la moto de la normalización. Lo expliqué en un artículo que publiqué hace unas semanas en Buzzfeed: la normalización es una trampa en la que quieren que caigamos uno por uno para anular nuestras diferencias y convertirnos en lo que la sociedad heteronormativa considera “aceptable. Algo que a ti te haga sentir que sí perteneces a un grupo, que sí te represente. El problema es que no hay nada malo en nosotros, ni en ti, ni en nadie; no tenemos por qué adaptarnos, no tenemos por qué ser “normales“. Uno no es mejor por leer más o por ir más al gimnasio, uno no es mejor por manifestarse en traje o en tanga. A veces, como te decía en twitter, enseñar el culo es el mejor discurso posible.

Así que sí, hazte así porque tienes un poco bastante de homofobia interiorizada. Tú no la percibes, porque es lo que tienen las cosas interiorizadas, que cuesta verlas. Pero sólo hay que pasarse por tu Twitter para comprobar que, efectivamente, eres un caso de manual.

Y eso no es malo, pero antes de soltar según qué mensajes dañinos e hirientes en tus redes sociales (tú o cualquiera que piense como tú) estaría bien que supieras de lo que estás hablando. Y no te enfurruñes haciéndote la víctima porque ¡ay, la gente tóxica demostrando que es gente tóxica!

Hacerse la víctima no es nada sexy. ¿Sabes qué es sexy? Aprender.

  • Victor Shade

    Halleloo!! Esto de la ‘normalización’ es un caramelo envenenado de los gordos. Y de eso se sale, creo que no somos pocos los que hemos pasado por la etapa ‘los tios en tanga no me representan’ a entender que efectivamente, muchas veces ”enseñar el culo es el mejor discurso posible.”
    Y si, yo he seguido la conversación por Twitter y casi me caigo muerta al ver que uno no sabía que era Stonewall.

  • Mafia rosa

    Al tonto a las tres este se le ha quedado una cara de troll que no puede con ella. Lo último fue hacer detalladas estadísticas del “bullying” que, pobrecito mío, estaba sufriendo, y ahora le da por decir estupideces sobre el “verdadero” feminisimo (el que él diga) y las feminazis, y pasándoselo bomba con cada “ataque” que recibe. Así que mejor que se quede hablando solito en su rincón con sus tonterías y sus estadísticas.

  • Javi Green

    Tomad anda
    https://www.vice.com/es/article/apps-gay-discriminacion-lgbt

    De lo vuestro sí que se sale