• La indignación de las redes por la campaña contra los menores trans de HazteOir llega a la política. Los Ayuntamientos buscan la forma de prohibir su circulación y anuncian sanciones. Varios grupos políticos reclaman la intervención de la Fiscalía.

No voy a decir que los de HazteOir no se esperaban este aluvión de críticas a su autobús porque, aunque no te lo creas, es justo lo que esperaban. HazteOir es muy consciente de que lo que están haciendo quebranta las leyes aprobadas en varias comunidades autónomas (entre ellas la de Madrid) que protegen al colectivo LGTB frente a los ataques de odio y discriminación como el que han impreso en el autobús. Y sabían perfectamente que su aparición por sorpresa iba a provocar la reacción que ha provocado. De ahí que, como pudimos ver, no hubiera un anuncio de la campaña sino que directamente plantaron el bus en la ciudad.

Lo que pretende HazteOir con esta lamentable jugada es plantear un debate que, en realidad, no debería ser un debate. Ya te dijimos ayer que como se han dado cuenta de que el matrimonio igualitario no va a ir a ninguna parte ahora han dirigido sus mirillas a la parte más débil del colectivo: los menores trans. Y la forma que tienen de atacar es acusar a los gobiernos regionales de “adoctrinar” a los menores. Lo ha dicho el propio director de HO al asegurar que las leyes de protección al colectivo son un intento de “imponer la diversidad sexual” en las aulas; como si la diversidad sexual no fuera algo que ya existe y no se puede imponer. Es tan absurdo como asegurar que una ley para prevenir el racismo pretende “imponer” que los niños se vuelvan negros.

Así que ahora en las oficinas de HazteOir es bastante probable que estén recolectando todas las reacciones que han surgido de su campaña para arrejuntarlas, ponerlas bonitas en un informe y denunciar que se les persigue, que son las víctimas de todo esto y que se está coartando su libertad de expresión. Porque aún no han entendido que la homofobia, la transfobia, el racismo, la xenofobia… no son opiniones. No son debatibles.

Por si hay alguien que aún no entiende por qué ese autobús no es libertad de expresión, imagínese usted que en lugar de ese mensaje hubiera uno que dijera (como leí ayer en Twitter): “Los hombres se enamoran de mujeres. Las mujeres se enamoran de hombres. Que no te engañen.” o “Los negros no tienen derechos. Los blancos somos mejores. Que no te engañen.” Que visto lo visto, no nos extrañaría que el Hogar Social plante ese bus por la Gran Vía más pronto que tarde.

Pero a pesar de eso, Ramón Espinar de Podemos ha dicho hoy por la tele que todo esto no es más que un “debate de valores”.

Que me gustaría a mí que me explicara exactamente Espinar de qué valores estamos hablando. Porque si pretende que me siente a debatir con un grupo de señores que atacan a los menores trans, lo lleva claro. Querido Ramón: ya vamos mal. La transfobia no es un valor, no es debatible. Y, ya que estamos, podríamos explicarle también que esto no es una cuestión de “que cada uno sea lo que quiera ser“. Porque la transexualidad no responde a un deseo, sino a una necesidad. Las personas trans no “quieren” ser algo, lo son. Tienen derecho a serlo. Y hay que protegerles frente a una sociedad que les discrimina por ser lo que son, no por querer serlo.

Por suerte el grupo de Ahora Madrid en el Ayuntamiento tiene algunas neuronas más que Espinar y ya ha dicho que van a impedir que el autobús siga circulando por Madrid. Tanto el Ayuntamiento como la Comunidad han exigido a HazteOir que retire la campaña, a lo que evidentemente se han negado. Porque si la retiran ¿cómo van a victimizarse luego diciendo que su libertad de expresión está amenazada? Ellos saben que la campaña acabará cayendo, pero quieren que se la tiren para poder llorar, no desmontarla ellos. Desde el Ayuntamiento aseguran que el autobús incumple la ordenanza de movilidad y publicidad de la ciudad y harán lo que sea necesario para que desaparezca de las calles.

Un poquito más allá ha ido Purificación Causapié, la portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, que ha exigido que se modifique la ordenanza de publicidad para combatir este tipo de campañas: “No queremos que en Madrid haya campañas contrarias a la dignidad. Queremos una ciudad libre de discriminación, de violencia y ataques a los menores.” Causapié ha pedido además que la EMT compense “y reconozca el derecho y la dignidad de los menores transexuales” poniendo en marcha una campaña que contrarreste los intentos transfóbicos de Hazte Oir.

Porque ahí está, al menos tal y como lo veo yo, el gran problema de todo esto: hemos hecho que ese mensaje transfóbico se haga viral. Evidentemente no íbamos a quedarnos callados, hay que denunciarlo. Pero por desgracia al difundirlo para señalar lo que no se debe hacer hemos abierto la puerta para que el mensaje llegue a más gente, y por eso es importante no sólo condenarlo sino ofrecer una alternativa. No vale con decir “esto está mal“, hay que enseñar lo que está bien.

Los socialistas en la Asamblea han anunciado también que llevarán este tema al pleno del próximo día 9 para luchar contra la transfobia y determinar posibles sanciones a HazteOir.

Las asociaciones LGTB de todo el país están, evidentemente, en pie de guerra. Se han anunciado ya contracampañas, denuncias y concentraciones de repulsa. Desde la asociación Arcópoli ya han anunciado que esta misma mañana han presentado una denuncia contra la campaña ante el Consejero de Política Social de la Comunidad de Madrid.

Por sorprendente que parezca, una de las políticas más contundentes a la hora de condenar el autobús del odio de HazteOir ha sido Cristina Cifuentes, la presidente de la Comunidad de Madrid. Cifuentes ha declarado que esta campaña le parece “completamente impresentable” y que se trata de una “provocación absoluta“. Lo que no se le escapa a Cifuentes es que, en cierta manera, esta campaña es también un ataque a ella misma. Y es que la relación entre Cifuentes y HazteOir es bastante tensa. Y fíjate que hace años, como nos han recordado desde Atroz con Leche, eran amiguísimos:

http://twitter.com/ccifuentes/status/85455709109620736

Pero a los cristofrikis no les gusta nada de nada que Cifuentes haya resultado ser más progresista de lo que esperaban y la culpan a ella directamente tanto de la Ley LGTB aprobada hace unos meses en la Comunidad como de promover los abortos. “Quien está promoviendo esta campaña tiene un larguísimo historial” ha dicho Cifuentes, “les quiero hacer cero propaganda“.

Cifuentes ha dicho que ya ha puesto en conocimiento de la Abogacía General de la Comunidad esta campaña para que estudie si se puede aplicar la ley 2/2016 de Igualdad y No Discriminación. Que ya te digo yo, Cristina, que muy bobos tienen que ser tus abogados si no son capaces de darse cuenta de que sí: ese autobús es ilegal. Y no olvides, Cristina, que es un autobús que va en contra de NIÑOS. DE NIÑOS. Así que cuando os toque ponerles una sanción, más os vale que sea todo lo dura que pueda ser.

Además de tener a los abogados de la Comunidad investigando, Cifuentes ha enviado una carta a la Delegación del Gobierno para que la Fiscalía General del Estado también investigue el caso. Fiscalía a la que, por cierto, el PSOE ha pedido que prohíba que el autobús siga circulando por las calles porque “atenta contra los menores transexuales” en aplicación del código 510 del Código Penal que prohibe provocar el odio, la discriminación o la violencia a grupos o asociaciones por distintos motivos, entre los que está recogida la identidad sexual: “Es una campaña de odio basada en la intolerancia. Una provocación a la discriminación. Ya está tardando la Fiscalía en intervenir.“, ha dicho la portavoz de Igualdad del PSOE, Ángeles Álvarez.

Hablando del Estado, hasta el portavoz parlamentario del PP, Rafael Hernando se ha pronunciado sobre el tema. Pero ojo, porque no es todo tan bonito como parece.

Lo que ha dicho Hernando no es exactamente lo que muchos están diciendo que ha dicho. Lo que ha dicho Hernando ha sido exactamente esto:

“Respecto al tema de los autobuses. Mire yo en estos asuntos lo que le pediría a todo el mundo es respeto máximo hacia los demás. Por favor, respetémonos. Respetémonos en nuestra forma de pensar y respetemos a las personas. Especialmente cuando son niños. Por lo tanto intentemos evitar que la sexualidad en ningún caso, y mucho menos la de los niños, pueda ser un elemento de confrontación social. A mí es que esto me parece un disparate, sinceramente, estas campañas ¿no?. Y yo lo que le pediría, insisto, a todos es respeto. No sólo por ellos sino por sus hijos, por los niños. Dejemos a los niños en paz más allá de las batallas y las formas de pensar de cada uno. Cualquier cosa que sea ofensivo, en un sentido o en otro, me parece mal. Y esto es mi opinión.

Efectivamente amiga: a los del #YoSoyGayYDelPP les encantará decir que Hernando ha dicho que la campaña le parece “un disparate“. Pero Hernando habla en plural, habla de “autobuses” y habla de “campañas“. Habla de “en un sentido o en otro“. Sí, se está refiriendo también a la campaña de Chrysallis en favor de los niños trans que sufrió actos vandálicos por parte de los ultraconservadores. Vandalismo que, por cierto, condenaron todos los grupos políticos excepto el Partido Popular.

Si Cifuentes, Hernando o Maroto (que está desaparecido en combate, debe estar aún recuperándose del drama de Loreen en el Melodifestivalen) quieren que su partido demuestre de una vez que están avanzando en materia social, en materia de igualdad y de respeto al colectivo LGTB; si quieren demostrar que no apoyan en absoluto la homofobia, transfobia y odio que desprende HazteOir en cada campaña, lo que tienen que hacer es exigir a su Ministro de Interior que retire a HazteOir su categoría de asociación de Utilidad Pública. Porque está muy bien, Cifuentes, sancionar la homofobia de los ultracatólicos; pero no si por el hecho de ser de Utilidad Pública tienen derecho a deducciones fiscales y asesoramiento legal gratuito. Que les cueste. Pero que les cueste de verdad. Basta ya de sufragar entre todos el odio de estos energúmenos.

Y no lo decimos sólo nosotros. Todos los partidos políticos han condenado esta campaña. Sofía Miranda, concejala de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid, ha comenzado su intervención hoy en el Ayuntamiento condenando el autobúscargado de transfobia” que recorre la ciudad. Gabriel Rufián, de ERC, ha sido bastante más elocuente con un tweet:

A todo esto, con el bus en Madrid que si ahora sale que si ahora no, HazteOir ha anunciado las fechas en las que pretenden circular por el resto de España. Desde Valencia el colectivo LAMBDA ya ha anunciado una concentración mañana, miércoles 1 de marzo, frente a las Cortes de la Comunidad como muestra de rechazo por el mensaje del autobús; que tiene previsto circular por la ciudad los días 1 y 2. “Nos encontramos ante un claro ataque a la dignidad y los derechos fundamentales de las personas trans, la situación personal, social y laboral de las cuales es de las peores de toda la sociedad española“, ha dicho Fani Boronat, Coordinadora General de la asociación. Además quieren que esta concentración sirva para exigir al gobierno de la Comunidad “la elaboración y aprobación de una Ley contra la LGTBfobia.

Ley contra la LGTBfobia que, por cierto, ya existe en Cataluña. Barcelona es la siguiente ciudad en el tour del autobús del odio, aunque el Ayuntamiento ya ha dicho que el autobús no circulará por la ciudad: “No es bienvenido“, ha dicho Laura Pérez, concejal de Feminismos y LGTBI del Ayuntamiento. Pérez ha dicho que no van a quedarse de brazos cruzados y que si el autobús llega a Barcelona “tendremos que esperar a que haga su actividad para detenerlo y proceder a las sanciones vía ley y ordenanza, por tanto, no podrá circular por la ciudad“. Las multas pueden ser de hasta 600 euros según la ley de publicidad dinámica y de 3.000 euros si se aplica la ordenanza de convivencia con el agravante de menores afectados.

Hospitalet, la siguiente ciudad en el recorrido anunciado por el autobús, también ha dejado claro que el mensaje transfóbico del autobús del odio no es bienvenido y aunque no pueden prohibir que circule por sus calles sí que prohibirán que se pare en la ciudad o utilice megafonía para emitir mensajes que incitan a la discriminación.

 

Lo que la jugarreta de HazteOir con este autobús del odio ha dejado patente es que es más necesaria que nunca una Ley a nivel estatal que proteja a la comunidad LGTB frente a la discriminación y los ataques de odio. No podemos permitir, seamos del color político que seamos, que los reaccionarios ultraconservadores se pasen los derechos humanos por el forro, continúen menospreciando al colectivo (con el beneplácito del Ministerio de Interior) y, sobre todo, que pongan en el punto de mira de la ignorancia y la intolerancia a los menores.

Mucho cuidado con tocarnos a los niños, HazteOir, (sí, va con segundas).

Por ahí no vamos a pasar.

  • Victor Shade

    Destacar que en grandes ciudades como Madrid y Barcelona van a estar ‘solo’ un día mientras que en las capitales vascas van a estar un par, es un claro ataque no solo contra los niños trans, también esa preciosa y necesaria campaña de Chrysallis. Espero que ni les dejen entrar. SE HAN PASADO. Es transfobia con el agravante de que van a hacer daño a niños pequeños. QUERIENDO. Ya han llegado a unos niveles de miserables que efectivamente, debería ser claramente ilegal, sin matices.

  • Alberto_g

    La Cifu es tan progre, tan progre, como Gallardón.