El republicano Donald Trump gana las elecciones Estadounidense. Tanto él como su vicepresidente siempre se han manifestado contra los derechos del colectivo LGTB.
[divider]Actualidad | Alerta Homo[/divider]
Nos hemos despertado con la noticia de que Donald Trump es presidente de los Estados Unidos. Algo que nos da miedito pero que tampoco nos sorprende: aquí hemos votado a Rajoy, así que ya habíamos perdido la fe en la humanidad. Pero vamos a centrarnos en la política LGTB del nuevo presidente. ¿Qué piensa Trump de los derechos LGTB?
Para empezar, Trump es un firme opositor al matrimonio igualitario. Tras la decisión del Tribunal Supremo que ratificaba la legalidad del mismo, dijo que no haría cambios al respecto… aunque luego afirmó que nombraria a jueces que estuvieran dispuestos a revocar dicha decisión. Claro que hablamos del mismo tipo que comparó el matrimonio entre personas del mismo sexo con un palo de golf. Sí, como lo lees. Dijo que rechazaba el matrimonio de la misma forma que algunos palos de golf… Vamos, que lo hacía por costumbre.
Además, se ha negado a apoyar la Equality Act, una ley que apoya al colectivo LGTB contra la discriminación en diversos ámbitos como el educativo o en el entorno de trabajo. Por si esto fuera poco, defiende la famosisima HB2 de Carolina del Norte y defiende que las personas trans deben ser tratadas por los genitales con los que hayan nacido. Aunque luego se desdijo al afirmar que dejaría que Caitlyn Jenner utilizara el baño que quisiera en caso de que fuera su empleada... Declaraciones que le costaron que Ted Cruz le acusara de estar del lado de Obama y Clinton en este asunto.
No. No te dejes engañar. En una entrevista en el Hollywood Reporter se refirió a Caitlyn como «Bruce, era un gran atleta«.
Y ojo, que si Donald Trump te parece malo su vicepresidente te parecerá peor. Mike Pence parecía que había aparecido de repente de la nada más absoluta, pero Pence era el gobernador de Indiana. ¿Te acuerdas de Indiana? Sí, hace tiempo te hablamos de la que se estaba liando en ese estado por las leyes de «libertad religiosa» que permitían a los negocios y las instituciones públicas discriminar a las personas LGTB.
Lo más peligroso de Pence es que, al contrario que Trump, él ya ha estado en el gobierno y su homofobia va más allá de un simple comentario ante las cámaras: la ha legislado varias veces. Así en 2013 firmó una ley para meter en la cárcel a las parejas gays que pidieran una licencia de matrimonio en su estado, intentó derivar fondos de la lucha contra el VIH a «terapias de conversión», se opuso al rechazo a la Don’t Ask, Don’t Tell, ha apoyado infinidad de campañas contra el matrimonio igualitario… E incluso se lamentó de que se aprobara la ley Matthew Shepard contra los crímines de odio porque consideró que se «radicalizaba la agenda social».
Y así podríamos estar mucho tiempo recopilando declaraciones, leyes y demás burradas. Pero esto es la democracia y la famosa libertad de expresión… ¿o no?
[divider]Fuente: Human Rights Campaign[/divider]











