Pat McCrory retira de tapadillo la demanda que interpuso al gobierno de E.E.U.U. cuando éste le exigió que derogara la HB2 por violar el Acta de Derechos Civiles.
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Si alguna vez te has sorprendido por lo tremendamente inútiles que son algunos políticos en España, date con un canto en los dientes por no vivir en Carolina del Norte cuyo gobernador, Pat McCrory, está demostrando en los últimos meses ser, probablemente, la persona más inútil del mundo.
Ya sabrás que McCrory firmó una ley, la HB2 (a.k.a. la Ley de los Lavabos) que legalizaba la discriminación al colectivo LGTB, especialmente al colectivo trans. Según esa ley cualquier persona puede negarse a atender a un gay, una lesbiana, una persona trans… en base a su libertad religiosa; pero el aspecto más polémico de la norma es el que obliga a las personas trans a utilizar el baño de su sexo biológico porque sino las buenas gentes de Carolina Trátame Bien del Norte tienen miedo de que una mujer trans acose a sus hijas y mujeres en los lavabos porque todos sabemos que las mujeres trans no tienen otra cosa que hacer.
El caso es que la HB2 está resultando ser una auténtica pesadilla para el estado; primero por todas las inversiones, eventos y artistas que no quieren pasar por allí ni para hacer escala y segundo por la cantidad de demandas que le están cayendo. De hecho se están gastando tanto dinero (del contribuyente) en la defensa legal de la HB2 que McCrory ha tenido que sacar medio millón de dólares de un fondo reservado para casos de desastres naturales para pagarlo.
Lo más estrambótico es que el propio McCrory demandó en mayo a la administración Obama después de que el Departamento de Justicia aclarara que la ley viola el Acta de Derechos Civiles de 1964 y le exigieran saber si McCrory iba a mantenerla o iba a cumplir el marco legal. El Gobernador respondió con la susodicha demanda, alegando que el estado se estaba «extralimitando« y argumentaba que el Acta de Derechos Civiles no protege a las personas trans en base a su «sexo«.
Pero resulta que el estado de Carolina del Norte es la parte demandada por el Departamento de Justicia precisamente por la HB2, así que McCrory (ese faro de la inteligencia humana) se había metido en una batalla legal a dos bandas: por un lado recibía una demanda por culpa de la HB2 y por otro lado interponía una demanda para defender la HB2. Digamos que es como si tu vecino te acusa de robo y tú le denuncias a él por acusarte de robo antes de que el juez aclare si le has robado o no. Un absurdo.
Ahora McCrory ha retirado la demanda contra la administración Obama alegando que los costes de litigación serían muy altos y no compensarían, teniendo en cuenta que el propio estado se está gastando una millonada en defender la HB2 en la otra demanda. Y aunque McCrory ha intentado hacerlo de tapadillo y sin que nadie se entere, no lo ha conseguido.
Esto no significa que el gobernador o los republicanos se hayan dado cuenta de que son una panda de cabrones hijos de puta intolerantes, simplemente que se acercan unas elecciones generales y hay que demostrarle al buen votante republicano que su dinero no se utiliza para todas esas cosas que tanto critican a los demócratas.
[divider]Fuente: The New Civil Rights Movement[/divider]











