Parece que no van muy desencaminados cuando en las películas hacen la típica broma de que en Australia están todos bocabajo. Y es que el país europeo (¿qué pasa? ¡cantaron en Eurovisión!) está en pleno 2016 inmerso todavía en debates, peleas y campañas publicitarias de los más rancias para ver si aprueban o no el matrimonio igualitario.
Ni que fueran Italia.
Un diputado del partido laborista australiano (lo que viene a ser el PSOE de Australia, un partido socialdemócrata tan alejado realmente de la izquierda como el PSOE lo está de Australia), Joe Bullock, ha anunciado que se marcha del partido por el apoyo que los laboristas han prometido al matrimonio igualitario. El senador, de 61 años, ha dicho que se siente «moralmente obligado» a largarse del partido (después de llegar al Parlamento hace sólo 2 años) porque no le da la real gana de cumplir la disciplina de voto.
Es decir: se va porque no le dejan ser homófobo. (Sí amiga, no estar a favor del matrimonio igualitario es homofobia; no es opinión. Es no querer dar a unos ciudadanos de un derecho. Punto.)
Por lo visto el señor Bullock lleva más de seis meses planteándose dimitir o no, un poco como Rita Barberá planteándose si salir de casa para ir a trabajar, todo porque alguien le preguntó cómo podía apoyar al partido laborista si éste apoyaba a los maricones: «¿Cómo puedo, de forma consciente, recomendar a la gente que vote a un partido que está decidido a denegar a sus parlamentarios al libertad para votar sobre el matrimonio homosexual? La respuesta simple es que no puedo.«
Eso sí, Bullock ha dicho que él se va del partido pero el escaño no lo suelta, que ya lo ha chupao.

Por su parte el líder de la oposición, Bill Shorten, ha dicho que aunque no siempre ha estado de acuerdo con las opiniones de Bullock le desea mucha suerte porque «respeto su derecho a tener sus propias opiniones«. Pero parece que no a todos los laboristas les da tanta pena que Bullock se pire. Alguien en el partido, que no quiere dar la cara, ha sido preguntado por la marcha de Bullock y ha respondido con un «que le vaya bien a esa rata gorda.«
Nuestras investigaciones apuntan a que la persona que ha hecho esas declaraciones ha sido Ylenia.
Fuente | West Australia Today













