Aunque este tema lleva varios meses coleando, la semana pasada nuestra amiga (y no por ello mejor persona) Otto Mas os contaba el que parecía ser el no va más de las agresiones homófobas. Una pareja gay era atacada en un restaurante por un hombre que resultó ser gay, musulmán, con antecedentes que (para rizar el rizo) acababa de denunciar a la pareja supuestamente agredida ante el Tribunal Supremo de Nueva York por daños y perjuicios ya que al volverse el vídeo del ataque viral le habían arruinado la vida.
La historia, según sabíamos hasta ahora era tal que así: Ethan y Jonathan estaban cenando en el restaurante Dallas BBQ de Nueva York cuando Jonathan recibe una llamada urgente y al salir escopeteados del local le tiran sin querer la copa a Bayna El-Amin. El-Amin reacciona poniéndose agresivo y llamándoles «maricones blancos«, y cuando Jonathan se encara con él, El-Amin le estampa una silla en la cabeza.
Terrorífico.
Pero ahora el propio restaurante ha publicado el vídeo completo (hasta el momento sólo se habían visto algunas grabaciones de teléfonos móviles y sucedáneos) en el que parece que la historia es… diferente. En el vídeo se ve claramente como Ethan y Jonathan no están cenando tranquilamente y reciben una llamada: están discutiendo. Y no en muy buenos términos. Bayna El-Amin está sentado en su mesa observando la pelea. Cuando Jonathan se va del restaurante parece decirle algo a El-Amin, y es Jonathan el que comienza el altercado lanzándose contra El-Amin, que se defiende y al final acaba estampándole la silla en la cabeza a Jonathan… porque Ethan y Jonathan estaban cogiendo objetos de otras mesas (es un restaurante, hay cuchillos y vasos de cristal) presumiblemente para atacar a El-Amin. Además hay algunos testigos que aseguran que Jonathan fue el primero en insultar a El-Amin con un bonito «nigger«.
¡SORPRESA!
No es la primera vez que una agresión homófoba acaba resultando ser otra cosa. Por eso es importante que antes de lanzarnos todos a montar una besada en un Burger King (por poner un ejemplo al azar…) sepamos cuáles son los hechos. En este caso en concreto, la historia surgió de la página DNA, publicada por el redactor Aidan Gardiner que no sospechó al ver que Jonathan le explicaba su versión de la historia pero no había denunciado la agresión a la policía.
Casos como éste no nos hacen ningún favor al resto del colectivo. Bastante tenemos con lo que ya tenemos como para encima inventarnos las cosas.












