Yo sé que Estados Unidos es un país que a todos nos llama mucho (porque, básicamente, llevan toda nuestra vida bombardeándonos con su cultura y diciéndonos que son, más o menos, lo puto más). Pero lo cierto es que, en realidad, es un sitio que da bastante miedo.
Desde hace un tiempo en varios institutos del país ha surgido una iniciativa que pretende ayudar a construir puentes entre los estudiantes LGTB y los heterosexuales para evitar la discriminación, el bullying homofóbico en las escuelas y ese montón de cosas que no nos gusta que haya en los institutos. Bueno, no nos gustan a las personas con cierta humanidad, porque hay otros a los que le existencia de la Gay-Straight Alliance no les hace ni puñetera gracia.
Un grupo de padres del instituto Franklin County de Tennessee protestaron desde el momento en que la Gay-Straight Alliance se formó en enero porque decían que la GSA tiene una agenda gay radical que pretende «reclutar» a los menores. Porque todo buen hetero sabe lo fácil que es para un gay «reclutarle» para lo nuestro. La protesta es tan absurda (y en Estados Unidos están tan sumamente pirados) que además de arrancar los posters y llevar camisetas del «orgullo hetero», no han dudado en comparar el club de estudiantes con el Estado Islámico.
Así que han pedido al instituto que lo prohíba. Claro.
El problema es que hay una ley federal, la Equal Access Act, que se creó en 1984 para obligar a los institutos públicos a permitir el acceso de sus estudiantes a todo tipo de grupos extracurriculares sin discriminarles de ninguna forma. Así que ¿qué se les ha ocurrido a los del Franklin County High School Musical para chapar la GSA y que la gente deje de protestar: PROHIBIRLO TODO.
«Ayer por la noche discutimos sobre nuestras políticas y procedimientos» explicaba Kevin Caroland, portavoz del instituto «y sobre la posibilidad de librarnos de todos los clubs, y lo que eso supondría. No ha habido consenso, eso puedo decirlo. Hemos recibido muchos e-mails pidiéndonos que consideremos esa posibilidad.«
En esa reunión del instituto, por cierto, varios padres aparecieron llevando banderas cristianas y hablaron sobre los peligros del fisting, del rimming y del sexo anal. Porque eso es lo que, EVIDENTEMENTE, hace la GSA: enseñar a los estudiantes a comerse un culo.
El problema de prohibir todos los grupos es, básicamente, que se prohibiría absolutamente todo. Pero a los cristianos que protestan por la existencia de la GSA parece que no les importa perder su libertad para crear un grupo de Atletismo Cristiano (suponemos que corren más rápido por la gracia de Dios) con tal de que los maricones no hagan fisting en las aulas. ¿¿??

«Estamos intentando explicar a la comunidad con mucha claridad lo que ocurriría si prohibimos todos los clubs» añade el portavoz del instituto «Creo que la comunidad debe estar muy informada sobre las consecuencias de hacer eso. Por eso intentamos ponerlo todo sobre la mesa para que luego nadie se sorprenda.«

Desde la GSA del instituto emitieron un comunicado en su Facebook en el que se muestran absolutamente devastados por la reacción de los padres (y del instituto) ante la situación y son conscientes de que a pesar de la cantidad de estudiantes que les apoyan tienen un largo camino por delante.
God bless America!
Fuente | Queerty















