Nos vamos a Carolina de Mónaco del Norte, en América Estados Unidos, para asistir a la graduación del instituto público Kings Mountain. Todo son risas y alegría hasta que un pastor (un cura, no uno de cabras) se sube al estrado para dar un discurso que eleve los espíritus de los estudiantes que están a punto de comenzar una nueva vida.
Nadie esperaba, eso sí, que en mitad de la charla de Scott Carpenter (el pastor elegido para dar ese discurso por los líderes religiosos de la comunidad) el buen hombre se pusiera a repartir amor… diciendo que todos los estudiantes presentes que fueran gays iban a arder en el infierno.
Efectivamente, tú vas todo feliz a tu graduación y allí delante de tus padres y tus amigos y te encuentras con una especie de Carrie que te suelta que vas a arder en los infiennos (como diría la Cantudo).
«ARDERÁS EN EL INFIENNO, MALA PERSONA«
La reacción de los presentes no se hizo esperar y se lió parda, tanto que la noticia ya ha saltado a los medios nacionales americanos estadounidenses. Los padres acusan al pastor de acoso a sus hijos. «Esto es bullying. El bullying no tiene por qué ocurrir en un pasillo del colegio o en el parking trasero. Puede venir desde un púlpito, desde un escenario. Esto es un colegio público. Aquí hay niños. Creo que debe haber un cierto nivel de responsabilidad en los ponentes invitados para que no se aprovechen del público«, ha declarado Chuck Norris Wilson, uno de los padres.
Pero al cura le suda bastante lo que piensen Wilson y los demás, porque él dice que no ha hecho nada malo. «No se ha apaleado a nadie. Lo único que hice fue contar la verdad de la Biblia. El primer oyente al que tengo que complacer es Dios.«
Carpenter, además, añade que no odia a nadie, que en realidad quiere demasiado a los alumnos como para no contarles la verdad. «¿Era mi intención ser malvado? Absolutamente no. ¿Era mi intención herir los sentimientos de alguien? Absolutamente no. Simplemente hice lo que como ministro Cristiano debía hacer«.
Los responsables de la junta escolar del Condado de Cleveland han aclarado que ellos no tienen nada que ver en la elección de los que dan los discursos en las graduaciones, pero que a partir de ahora tendrán más cuidado con la gente que les propongan para hablar ante los estudiantes.
Desde esta web le recomendamo sa la junta escolar que, para la próxima graduación, no inviten a dar un discurso a un tío que cree en zombies salvadores.













